El Real Madrid estrenó el sector sabatino de la tercera jornada de LaLiga aplicando, con rigor absoluto, la lógica de las rotaciones como receta para eludir el virus FIFA. Zinedine Zidane reprodujo su estrategia de la exitosa temporada pretérita, alineando a Casilla bajo palos, Nacho y Theo en la zaga, Llorente como pareja de Kroos, Lucas Vázquez en la banda diestra y Asensio pegado a Benzema en una delantera de flexibilidad posicional. Así, desplegó un 4-4-2 en el que el ex lateral del Atlético y Marcelo intercambiaban la posición. Esa fue la arriesgada hoja de ruta con la que los defensores del Bernabéu emprenderían el combate ante un Levante que llegaba empatado a puntos y también en confianza.
Los pupilos de Muñiz, que superpobló la medular para dificultar el juego entre líneas de los capitalinos, situando marcajes muy pegajosos sobre Kroos, Llorente y Asensio, supieron sufrir para empastar la intensidad del arranque hambriento merengue. La presión extrema de los madridistas fabricarían tres llegadas sin remate claro en los primeros ocho minutos. La puerta de Raúl empezaba a verse comprometida por la energética victoria posicional que implementó, de salida, un Madrid al que le costaría llegar en jugada combinativa.
Y los granota, que dominaron con rutilancia la Segunda División y en este día cumplían 108 años de trayectoria, cazarían el gol inaugural en la otra portería. En su primer acercamiento. Un saque de banda parabólico perpetrado por Iván López generó tal indecisión y desazón entre los zagueros madrileños -Cavajal apagó la luz de la concentración en la marca- que el cuero se le presentó a Ivi en el área pequeña. El atacante, en mano a mano ante Casilla, cruzó su remate a placer y para colocar en el electrónico el sorprendente 0-1 -minuto 13-. Acto y seguido Asensio ideó la primera maniobra coral fluida y frenética: concluyó con centro y cabezazo de Benzema a las manos de Raúl.
Llorente lo probaría desde media distancia y sin éxito en la reacción plena de personalidad de los de Zidane. Pero, cuando el vendaval de juego estaba acelerando, con Asensio gobernando las operaciones en la mediapunta, sobrevinieron las lesiones. Primero cayó el capitán levantino, Iván López, dando entrada a su homólogo Pedro López; y, en segunda instancia, se rompió Benzema, inaugurando el desnudo del agujero en el diseño de la plantilla del campeón de España y Europa. En el 27 entró Gareth Bale ante el lesionado galo, remarcando la flagrante ausencia de puntas suplentes -tras las marchas de Morata y Mariano-. Se abriría, entonces, el espacio para la conjetura en la apertura del primer brete de hacinamiento de partidos del curso.
El Madrid sin delanteros dispondría de un cuarto de hora y el segundo tiempo para inciar sus prácticas. Con un resultado y rival incómodos. No obstante, Ivi, el mejor de los visitantes -entregados a la contra aunque combinaban la circulación con la verticalidad-, reafirmaría lo tenso del brete al forzar una falta que estrellaría en el lateral de la red. Y, cuando Marcelo naufragaba como extremo y Theo pedía un más que posile penalti en aquel carril, el balón parado volvió al rescate de Zidane. Kroos botó un córner, Ramos remató y Raúl sacó el testarazo con dificultad. En el entretanto, Lerma perdió la marca de un astuto Lucas Vázquez que empató al enganchar la pelota suelta -minuto 35-.
Otro córner, en este caso lanzado muy abierto por Asensio, cayó en la zurda de Marcelo, que fintó y centró hacia el cabezazo, de salto imperial, de Bale. El cuero se perdió lejos de la puerta de Raúl en la penúltima llegada antes del intermedio -minuto 42- de un Madrid recompuesto, en autoestima, tras el 1-1. El Levante había jugado con gallardía, con la defensa muy adelantada, y a punto estuvo de pagar esa afrenta al vigente campeón al borde del 45. Ramos detectó el desmarque al espacio del británico, que se despegó de los zagueros pero marró el cara a cara con un Raúl sobresaliente. Perdonó el 9 improvisado en el único error de un sistema colectivo valenciano tan cohesionado como para congelar el fútbol combinativo del favorito.
A la salida de vestuarios ambos contendientes manejaban la sensación de crecimiento local y falta de resuello para mantener su carácter rocoso (en ese 4-5-1) de los visitantes. Esa había sido la inercia en la conclusión del primer acto, antagónica a la salida al verde compacta de los valencianos. Su muro se fue deshaciendo hasta llegar a quedar expuesto y sostenido por Raúl. Pero Alegría sería el que abriría las hostilidades en el 49. Chutó a las manos de Casillas después de una conducción en transición formidable de Campaña. El Levante no regalaría nada. De hecho, se jugaba en cancha capitalina y el esférico había regresado al redil de un dibujo de Muñiz reforzado por la entrada de Boateng por Alegría -vaciado desde el prisma físico-.
En torno a 15 minutos tardó el Madrid en refrescar su mandato. Aunque la superioridad numérica rival en el centro del campo era explícita, la combinación horizontal controladora sirvió para que el bloque visitante remitiera en su presión para limitarse a su terreno. La primera jugada colectiva merengue del segundo tiempo desembocaría en desborde y centro de Vázquez y remate fuera de tino de Bale. En el minuto 61. Instantes después Zidane enmendaba su apuesta: Isco sentó a Llorente -serio, demasiado-. El sistema mutaba a un 4-3-3 con Kroos como jugador ancla (disposición muy ofensiva, sin destructores). A esas alturas el ritmo aceleró y los granota se encerraron para entregarse al achique y contragolpe.
Un lanzamiento lejano de Kroos que atajó Raúl dio paso al último cambio valenciano. Samu, último fichaje, sustituyó a Ivi (extremo por extremo). A falta de 25 minutos el técnico asturiano conformó su disposición defintiiva: un once para resistir el esfuerzo anatómico propio de defender de manera prolongada y con flechas para castigar el desequilibrado dibujo local. En el 72, Zidane reaccionó y sacó al voluntarioso (pero desacertado) Lucas Vázquez para afianzar la medular con Kovacic. Asensio se abriría a la diestra en busca de diagonales que abrieran el muro levantino. Las cartas estaban ya boca arriba. Se trataba ya de un desafío al acierto y la paciencia del coloso.
Carvajal descorcharía el cuarto de hora final con un chut desde la frontal, y después de un despeje a saque de esquina, que siguió calentando los guantes del meta azulgrana. Nunca cosechó el talento madridista la claridad en el pase suficiente para llegar con lucidez a posiciones del remate. Tampoco en la traca postrera. Aún así, Isco gritó el magnetismo de la calidad individual esbozando un cambio de ritmo desde el ecuador del terreno que limpió a dos rivales. Centró el cerebro de España para que Bale cediera en eszorzo, para el zurdazo cruzado de Asensio que despejó Raúl -minuto 82-. El malagueño sacaría un córner que Nacho remató por encima del larguero y centraría al testarazo angulado de Bale que lamió la madera -minuto 87-.
Raúl sacó el zurdazo de un Marcelo plomizo como extremo y que confirmó su desesperación agrediendo a Lerma para ser expulsado. Ramos ya ocupaba el lugar del delantero centro cuando se bordeaba el tiempo de descuento y la reminiscencia de la efectividad madridista en el balcón del minuto 90 evitó los pitos de Chamartín. Dominaban con más querencia que acierto. Sólo Isco desequilibró. Y, después de que López probara a Casilla, el poste escupió el derechazo de Kroos. Por ahí y por la falta de ritmo y automatismos de un once improvisado se fueron los anhelados tres puntos de un Madrid que no encadenaba dos partidos sin ganar desde septiembre de 2016.
Ficha técnica:
1 - Real Madrid: Kiko Casilla; Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Lucas Vázquez (Kovacic, m.74), Marcos Llorente (Isco, m.62), Kroos, Theo; Marco Asensio y Benzema (Bale, m.27).
1 - Levante: Raúl; Iván López (Pedro López, m.20), Chema, Róber, Postigo, Toño; Jason, Campaña, Lerma, Ivi (Samuel, m.68); y Álex Alegría (Boateng, m.55).
Goles: 0-1, m.12: Ivi. 1-1, m.36: Lucas Vázquez.
Árbitro: Hernández Hernández (comité de Las Palmas). Amonestó a Ramos y Carvajal por el Real Madrid; y a Lerma, Alegría y Boateng por el Levante. Expulsó por roja directa a Marcelo en el minuto 89.
Incidencias: encuentro correspondiente a la tercera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 67.789 espectadores.