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US Open. Sloane Stephens, campeona en su primera final de Grand Slam

SE IMPUSO A MADISON KEYS

EL IMPARCIAL | Domingo 10 de septiembre de 2017
Ganó la final estadounidense por 6-3 y 6-0.

Sloane Stephens, de 24 años, se proclamó campeona del US Open este sábado. Lo hizo tras arrollar a Madison Keys en una hora y un minuto (6-3 y 6-0). La joven jugadora, que en esta jornada disputó su primera final de un Grand Slam, triunfó en su enfrentamiento ante otra tenista novel en ese nivel. Y es que la final más estadounidense del grande de Nueva York enfrentó a dos perlas del deporte de la raqueta norteamericano y mundial.

La final, que ejerció como carta de presentación en sociedad de Stephens y Keys -de 22 años-, concluyó con un abrazo entre las competidoras, que se fundieron en lágrimas. Sobre todo fue la perdedora la que se vio sobrepasada por las emociones. La ganadora se sentó junto a ella en la ceremonia de entrega de premios y compartieron risas y charla distendida, cuando al tensión por el evento hubo desaparecido.

Stephens aclaró que son grandes amigas y explicó en su discurso de campeona que "si fuera al revés ella haría lo mismo por mí, la voy a apoyar para lo que sea y ella me apoyaría a mí, eso es la amistad". El torneo les brindó un partido "especial", confesó una jugadora que no dispone de horizonte y que se sumará a la batalla por el número uno de la WTA que desde el lunes defenderá la española Garbiñe Muguruza, eliminada en octavos de final.

La ganadora, que se sometió a una operación de tobillo en enero, aseguró sentirse "increíble" y que si le hubieran dicho donde estaría hoy, lo hubiera creído "imposible". Por ello expuso sentirse especialmente orgullosa y afirmó, bromeando, que "debería retirarme ahora, no voy a ser capaz de igualar esto". Y, tras agradecer a su equipo, explicó que "creo que los padres no reciben suficiente mérito", en referencia a su madre, quien la llevó a los 11 años a una academia de tenis, donde recibió una beca. "Podéis ser como yo", destacó en un mensaje destinado a los niños, mientras que a sus padres les pidió que les apoyaran.

Por su parte, Madison Keys recalcó que su rival es una de sus "personas favoritas" y, a pesar de reconocer que no jugó su "mejor tenis" y que estaba "decepcionada" consigo misma, se mostró sonriente. "He tenido un año muy interesante, con un comienzo duro con cirugía", explicó Keys, quien afirmó que si hace dos meses hubiera sabido que lograría el trofeo de finalista habría estado "feliz" consigo misma. Finalmente, Stephens reaccionó con humor al recibir su premio en metálico, un cheque de 3,7 millones de dólares, y exclamó "¡Eso es un montón de dinero, Dios mío!".

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