Nacional

Diada independentista aunque poco multitudinaria

GRITOS DE "VOTAREMOS INDEPENDENCIA" EN LA MARCHA

EL IMPARCIAL | Lunes 11 de septiembre de 2017
La Delegación del Gobierno cifra en 350.000 los asistentes.

La manifestación convocada con motivo de la Diada en el centro de Barcelona ha completado su recorrido como la más independentista de los últimos años entre gritos a favor del referéndum del 1-O que ha sido suspendido por el Tribunal Constitucional. "Votaremos, quieran o no quieran" se podía escuchar todo a lo largo del recorrido de la marcha, que este año ha llenado el Paseo de Gràcia y la calle Aragó, formando una gran cruz con estas dos grandes arterias perpendiculares.

A las simbólicas 17.14 horas, las pancartas gigantes desplegadas en cada uno de los cuatro extremos de la manifestación con los lemas "Paz y libertad", "Referéndum es democracia", "Sí", han empezado a avanzar hacia el punto de confluencia. Mientras avanzaban las lonas, de 16 metros de ancho por 16 de largo y que se abrían paso entre centenares de esteladas, gritos de "Independencia" y "Votaremos" y algún castillo humano, los manifestantes debían enfundarse la camiseta oficial verde fluorescente distribuida por la ANC.

En la plaza Catalunya, se ubicaban, entre otros, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y demás caras visibles del soberanismo. Allí, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno catalán aseguraba que a la Generalidad le "da igual" la reacción que tenga el Estado ante la celebración del referéndum del 1 de octubre. Jordi Turull ha augurado que será "un tsunami democrático que no podrá pararlo absolutamente nadie".

Puigdemont, por su parte, ha destacado que los partidarios de la independencia han vuelto a salir "de forma masiva" y "pacífica" a la calle. Ha dicho, asimismo, que "pese a todos los augurios de aquellos que querían que pincháramos en el compromiso insobornable del talante con el que los catalanes hemos decidido encarar esta situación, de manera absolutamente pacífica y democrática".

"¿Qué más hemos de hacer para que se entienda bien que el pueblo de Cataluña quiere votar, de forma absolutamente acordada con quien haga falta?", se ha preguntado el presidente.

Guerra de cifras de participación

Por otra parte, otra de las disputas habituales en este tipo de manifestaciones es la guerra de cifras al respecto de la participación en la marcha. La ANC entidad organizadora ha asegurado que los inscritos se aproximan al medio millón de personas, aunque la Guardia Urbana informaba después de que alrededor de un millón de personas habían participado en el centro de Barcelona en la manifestación independentista.

Es notorio recordar que en 2012, los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona cifraron en un millón y medio los asistentes a la manifestación que, bajo el eslogan "Cataluña, nuevo Estado de Europa, se celebró en Barcelona. En 2013, la cifra aumentó hasta los 1,6 millones de participantes en la cadena independentista que recorrió Cataluña de norte a sur.

En 2014, la Guardia Urbana afirmó que 1,8 millones de personas habían participado en la manifestación en forma de "V" que reclamó la independencia en las calles de Barcelona. También en 2015 dijeron que 1,4 millones habían asistido a la movilización denominada "Vía Libre a la República Catalana". En 2016 y bajo el lema "A punto", cinco manifestaciones recorrieron las calles de Barcelona, Tarragona, Lleida, Salt (Girona) y Berga (Barcelona), sumando 800.000 participantes, según la misma fuente.

Sin embargo, el Gobierno considera que ha sido la Diada "menos numerosa de los últimos años". Entiende que la mayoría de los catalanes no ha querido participar en la coartada de un proceso ilegal y liderado por el sector más radical de la política. La Delegación del Gobierno en Cataluña ha cifrado en 350.000 el número de asistentes. Explican que se basan en un cálculo cartográfico con las imágenes aéreas de TV3 y teniendo en cuenta la densidad de personas por metro cuadrado en toda la superficie.

Por su parte, la plataforma Societat Civil Catalana ha rebajado a 225.000 los participantes. SCC ha emitido un comunicado en el que ha dado unas cifras en base a un estudio a través de su Observatorio de Resultados Electorales, en el que han participado técnicos de diferentes disciplinas.

Para conseguir estos datos, según SCC, se ha utilizado el servicio de cálculo automático de superficies del Institut Cartogràfic de Catalunya en base a informaciones obtenidas de la retransmisión de TV3 y de la red de colaboradores de SCC, que ha trabajado a pie de calle.

El año pasado este equipo también hizo este mismo estudio y la asistencia a la manifestación se cifró en 292.000 asistentes y el año anterior en 530.000, "unos datos que reflejan que a medida que pasan los años la asistencia es claramente descendente", según la entidad contraria a la independencia.

Sin altercados

Tras la experiencia vivida durante la concentración en repulsa por el atentado en Barcelona en agosto, la manifestación que conmemora la festividad de Cataluña hacía temer que se produjeran los mismos altercados en forma de gritos por la independencia e, incluso, actos violentos, que finalmente no se han producido.

En este sentido, el diputado de la CUP Carles Riera había señalado que hará falta recurrir a "la desobediencia y a la movilización en la calle" para garantizar que en el 1 de octubre se pueda votar. Además, ha considerado que "la mejor forma de garantizar el referéndum y de contestar la acción represiva del Estado es la desobediencia y la movilización continuada en los espacios públicos".

Riera ha dejado muy claro a quién dirigía su mensaje: "Desde aquí le decimos al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al monarca de España y a la Guardia Civil que tengan claro que este pueblo no dará ningún paso atrás".

Actos oficiales

Los actos del 11 de septiembre en Cataluña arrancaron este viernes a cargo del presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell. En su discurso oficial previo a la Diada, el presidente catalán ha recalcado su desafío al Estado y su intención de no atender a la resolución del Constitucional. "Sólo el Parlament puede inhabilitarme y lo tenemos todo listo para el referéndum", afirmó.

Durante una rueda de prensa celebrada junto a Romeva tras la ofrenda floral, Puigdemont ha criticado la "ausencia elocuente de diálogo político" y ha dicho que no cree que vaya a haber "confrontación ni violencia". Las discrepancias, afirma, "hay que solucionarlas votando".

"Va a venir un 2-O y muchos más en los que la realidad se va a imponer siempre", ha dicho el presidente catalán, que ha insistido en que ni el Govern ni el Parlament "han cometido ningún delito".

"Hay bastantes diferencias con la consulta de 2014; ahora el resultado nos vincula políticamente". Sobre las dudas que ha despertado el censo, el presidente catalán ha explicado que "en el diseño del universo de votantes vamos a ser conservadores para no generar ninguna bolsa de dudas".

"Turull hizo una ironía sobre la impresión de papeletas; nos parece ridículo esta caza a la papeleta y la urna", ha dicho el president en referencia a las declaraciones de su portavoz sobre la posibilidad de dejar en manos de la población la distribución de la documentación electoral.

Ha apelado a un diálogo "inevitable" a partir del día 2. "Si el resultado es un 'sí, habrá que hablar de ello", ha afirmado antes de decir que este es un proceso que "debe ser negociado". "No hablamos de una Constitución a la mañana siguiente; va a haber una transición", ha vaticinado.

"La apelación a la violencia o coacciones no la vamos a practicar", ha matizado el presidente catalán. "Somos administradores de un deseo ciudadano y vamos a intentar hacerlo lo mejor posible". "Nuestra obligación es hacerlo; no vamos a hacer ninguna concesión".

Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha escrito un tuit a primera hora de la mana en el que pide una Diada "de libertad, convivencia y respeto para todos los catalanes". El Partido Popular se desmarca de la celebración mientras Ciudadanos y Podemos sí tienen previstos en sus agendas actos conmemorativos con la presencia de sus líderes.

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