REVISTA DE PRENSA
EL IMPARCIAL | Martes 12 de septiembre de 2017
Editorialistas y columnistas se lo preguntan.
El Mundo, con fotografía de la multitud portando esteladas y un cartel con la silueta de Tejero -¡Todo el mundo al suelo! ¿Voy a votar!- que porta un joven, habla de “La Diada de la desobediencia”. Dice que Puigdemont lleva a las calles “su insurrección al Estado”. En el editorial, “la Diada activa la vía callejera contra el Estado”. Sobre los ayuntamientos, afirma que la alcaldesa de Hospitalet se encara con Puigdemont y Ada Colau sigue sin aclarar si cederá locales.
Luis María Anson escribe: “Al Gobierno le sobra fuerza para desbaratar la sedición y el intento de golpe de Estado con el que España se enfrenta”. Concluye: “La unidad de España está en peligro. Españoles, marchemos unidos contra la tropelía secesionista”.
Para La Razón, el titular es: “La desobediencia pierde fieles”. Dice que la Generalidad reconoce el retroceso de la Diada y cifra la participación en 800.000 menos que hace tres años. También se hace eco la postura de Podemos: “Iglesias irrumpe con un ‘Visca Catalunya lliure i sobirana’ mientras Colau dice ahora que hará lo posible para que se vote”. En la foto, Puigdemont al frente de la manifestación.
Editorial de este diario: “Nada hay más nocivo para las democracias que dejarse impresionar por los grandes movimientos de masas, por más plásticos que estos resulten, con los que se pretende sustituir la voluntad soberana, expresada en las urnas y representada en las instituciones, del conjunto de los ciudadanos”.
El País, a toda página, habla de “crisis institucional en Cataluña” y de “La Diada de la división”. Se trató de una celebración “exclusiva para los partidarios del referéndum ilegal del 1 de octubre”, mientras que “la participación frustra las expectativas y apenas llega al medio millón”. En el faldón, “Iglesias y Colau reivindican juntos una Cataluña ‘libre y soberana’”.
“Fraude a los catalanes” es el editorial de este rotativo, en el que puede leerse: “Cataluña es hoy relevante por esfuerzo de los catalanes. Y porque este se incardina en una España libre y digna: si fuese democráticamente sospechosa, la UE la pondría bajo lupa, como a Polonia o Hungría”.
Para ABC, la jornada del lunes fue “El día que Cataluña perdió su bandera”, ya que el independentismo se “apoderó” de la fiesta de los catalanes al suplantar la señera por la estelada. También habla de la participación: “800.000 asistentes menos que en 2014”.
Se trata, según este diario de un “doble golpe a España”. Así estaría articulado: “Por un lado, el muy grave y ya conocido de la ruptura territorial. Y por otro, un paralelo golpe ideológico contra nuestro sistema democrático que provoque un nuevo proceso nuevo proceso constituyente, y una transición hacia lo más oscuro de un comunismo rancio y autoritario”.
TEMAS RELACIONADOS: