Montilivi disfrutó este sábado de una jornada histórica de LaLiga: nunca Girona y Barcelona se midieron en Primera. Por tanto, se estrenaba un nuevo derbi catalán y los locales, que sufrían la baja del canterano culé Muniesa, mostraron toda la motivación y ilusión posibles. Sin embargo, el coloso azulgrana sería demasiado para los locales, a pesar de competir con seis cambios debido a la proximidad de la segunda fecha de la Liga de Campeones. Piqué, Semedo, Busquets, Deulofeu, Denis Suárez y Digne no repetirían titularidad y Rakitic asumiría el mediocentro, con Aleix Vidal como compañero de línea de Luis Suárez y Lionel Messi.
Precisamente el argentino protagonizaría, como sujeto pasivo, una escena que retrotajo a un fútbol del siglo pasado. Machín, técnico que mantiene un estilo ofensivo y alegre -que le jugaría en contra a la postre-, decidió que Pablo Maffeo ejecutara un marcaje al hombre sobre el genio argentino. Sacrificaba a un lateral magnífico en ataque para dibujar una estampa de otro tiempo, en la que se desentendía del cuero cuando su equipo disponía de la posesión y se pegaba al 10 culé, aunque fuera a consultar algo a Valverde. Y esa estratagema aguantaría su efectividad neta hasta el minuto 22, cuando el marcador vio tarjeta amarilla. Eso sí, La Pulga no pudo exhibir su juego. Sólo con un lanzamiento de falta ajustado que Iraizoz envió a córner -minuto 17- emergió la esencia de su talento.
Antes, de salida, se dibujó un partido con opciones de remate para ambos bandos. En los primeros 10 minutos Stegen hubo de intervenir y los visitantes probaron suerte en otro par de envíos. El Girona jugaba con la zaga adelantada y tratando de presionar, pero aunque Messi estaba apagado, Iniesta y Mascherano fuerno lanzadores a la espalda de la zaga oponente para que Aleix abriese fuego con un tiro cruzado y débil que sacó Iraizoz y que Suárez rematara fuera un centro de Jordi Alba. El meta alemán hubo de sobresalir para taponar un latigazo de Douglas Luiz y Aleix García también disfrutó de hueco para chutar -a saque de esquina- desde la frontal.
Pero la valentía gerundense terminaría por abrir demasiados pasillos ante la incorporación de Jordi Alba y Aleix. Con desmarques de ruptura dehizo el bloque barcelonés a una zaga demasiado larga cuando el Barça sobrepasaba su primera presión. Empero, hubo de ser en una acción a balón parado la vía por la que los favoritos se adelantaran: un córner botado como acción ensayada llega al lateral zurdo, que realiza un centro-chut potente que entra en la meta de Iraizoz tras ser desviado por Aday -minuto 17-. Le faltaba pegada a un conjunto sin demasiadafluidez combinativa pero que sí aprovechaba los espacios con verticalidad.
El Girona no negociaría su planteamiento. Mantuvo sus líneas adelantadas y consiguió aplacar la asiduidad de las llegadas rivales (con Sergi Roberto sumando en el perfil de Aleix Vidal) e, incluso, volvió a forzar a Mascherano y a Umtiti en contras que buscaban siempre los centrímetros de Olunga, el espigado delantero que sutituía a Stuani. Stegen tuvo que intervenir en los pocos centros que superaban el cierre de sus compañeros ante la escasa finura en el último pase local.
Y antes del descanso trataron los líderes de descerrajar una ráfaga de juego ofensivo que acelerara la pausada combinación perpetua para sentenciar. Sin embargo, un bloque casi a rebosar en fase de achique consiguió llegar a la orilla. Iraizoz se erigió en el principal elemento de una resistencia que cedió un mano a mano de Jordi Alba con el meta y un lanzamiento desde media distancia de Rakitic que también fue desviado por el arquero. Paulinho peinaría un centro con peligro de inmediato, todo ello del minuto 34 al 37. Aún así, serían los locales los últimos en hablar: Olunga remató arriba un centro lateral -minuto 41- y Umtiti salvó a los suyos al taponar un centro del veloz extremo Portu.
El segundo acto se desarrollaría con el mismo aspecto: los dos equipos querían anotar, aunque tendría más la pelota el campeón de Copa y los vecinos buscarían presionar o salir en transición. Sea como fuere, en el arranque de la reanudación prosiguieron los espacios en ambas frontales y en ese tú a tú se impuso la calidad, aunque de manera inesperada. Y es que Iraizoz, que taponó un mano a mano a Messi en el 47 no pudo evitar su gol en propia meta tras un desborde y centro de tacón de Aleix Vidal al que Luis Suárez no llegó a rematar. El engaño del charrúa acabó en las redes.
A partir de ese punto de inflexión el Girona afianzó su voluntad atacante con un paso al frente que abrió grietas en su retaguardia pero granjeó opciones de remate a sus atacantes: Olunga marraría, otra vez, una ocasión clara; Juanpe probó una vaselina inocua para el portero alemán; Ter Stegen hizo la parada del partido al sacar, sobre la línea, un cabezazo de Olunga -minuto 53-. El delantero africano dejaría su lugar a Kayode en pleno despliegue de tormenta de centros laterales de los gerundenses. En ese escenario pasaban los minutos, con la cancha inclinada hacia el arco azulgrana. Por eso Valverde quitó a un Paulinho intrascendente para incluir a Busquets y recobrar el equilibrio y la posesión -minuto 66-.
Antes del pitido final encontraría Suárez su gol en el partido 100 en Liga. Lo alcanzó, su segunda diana en este curso y en el campeonato doméstico, gracias a un desmarque que amortizó el riesgo de la adelantada zaga contrincante. Finalmente, en el 70, el uruguayo remató a la red ante el meta ex del Athletic. El cansancio y lo rotundo del marcador bajarían, poco a poco, los brazos de un Girona optimista pero merecedor de la derrota. Aunque Machín sacó a Messi de la dinámica con su argucia en la marca. Mojica, Denis Suárez, Marlos y Andre Gomes también participarían de un crepúsculo en el que el ganador cerraría con la pausa horizontal del toque coral su sexta victoria en seis partidos y los gerundenses tratarían de anotar un gol para honrar a su esfuerzo denodado. Pons, Portu y Kayode lo intentarían sin éxito y esta nueva página para el balompié catalán se cerró sin mayor salto de página.
-- Ficha técnica:
0 - Girona: Gorka Iraizoz; Pablo Maffeo (Marlos Moreno, m.78), Jonás Ramalho, Bernardo Espinosa, Juanpe, Aday Benítez (Johan Andrés Mojica, m.68); Pere Pons, Aleix García, Douglas Luiz, Portu; y Michael Olunga (Larry Kayode, m.73).
3 - Barcelona: Marc-André ter Stegen; Sergi Roberto, Javier Mascherano, Samuel Umtiti, Jordi Alba; Ivan Rakitic, Paulinho (Sergio Busquets, m.65), Andrés Iniesta (Denis Suárez, m.80); Aleix Vidal (André Gomes, m.80), Leo Messi y Luis Suárez.
Goles: 0-1, mim.16: Aday Benítez (pp). 0-2, min.47: Gorka (pp). 0-3, min.68: Luis Suárez.
Árbitro: José María Sánchez Martínez, del comité murciano. Amonestó a los locales Pablo Maffeo (m.23), Aday Benítez (m.40) y Larry Kayode (m.82).
Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de LaLiga Santander, disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 13.305 espectadores. Carles Puigdemont, presidente de la Generalidad de Cataluña, y Carme Forcadell, presidenta del Parlament, han seguido el encuentro desde el palco.