La Fundación Juan March ha presentado su nueva temporada musical, formada por 150 conciertos que incluyen ópera, conciertos, zarzuela, jazz, teatro de cámara y, por primera vez en la Fundación, ballet. El concierto extraordinario “Schubert consagrado: Lieder de 1823-1826” será el encargado de inaugurarla el próximo 27 de septiembre.
La música reúne en sí misma todas las cualidades, puede conmover, bromear, alegrarnos y amansar el ánimo más tosco con la dulzura de sus notas melancólicas. Pero su objetivo principal es dirigir nuestros pensamientos hacia lo alto, elevarnos, conmovernos profundamente”, la Fundación Juan March ha querido servirse de este aforismo de Friedrich Nietzsche para explicar en su web la nueva temporada de conciertos basada en la interpretación en vivo como fuente de experiencias que trasciendan el mero placer estético de la escucha pasiva. El Salón azul de la sede madrileña de la Fundación Juan March ha sido esta semana el escenario para presentar a los medios la temporada musical para el curso 2017-2018 que acaba de comenzar. Javier Gomá, Director de la Fundación, y Miguel Ángel Marín, Director del Departamento de música, explicaron los detalles de una temporada para la que se han programado un total de 150 conciertos - del 27 de septiembre al 6 de junio -, en los que participarán 265 intérpretes y 43 conjuntos y se interpretarán 704 obras firmadas por 329 compositores. Una temporada que tiene como principales objetivos: explorar nuevos formatos de conciertos que ayuden a experimentar modos distintos de escuchar la música, descubrir su dimensión teatral, integrar la música española en la sala de conciertos y presentar una oferta musical para todos, dirigida a perfiles diversos de oyentes con amplia difusión por radio y vídeo.
El concierto extraordinario “Schubert consagrado: Lieder de 1823-1826” inaugurará la temporada el próximo 27 de septiembre. La vocación universal de la actividad musical de la Fundación es, quizás, uno de los elementos que ha caracterizado siempre todas sus temporadas. Y en esta, la programación vuelve a ofrecer propuestas para todos los públicos, como los 18 conciertos dirigidos a los estudiantes de ESO y Bachillerato, el ciclo de diciembre especialmente diseñado para las familias, o los de jazz y música popular para los aficionados “más allá de la música clásica”. Para los oyentes curiosos y los musicólogos, la Fundación ofrece notas extensas con el contexto histórico y estético de las obras programadas y para los profesores de música, materiales docentes y guías didácticas para trabajar en el aula. Los compositores encontrarán formatos centrados en la creación actual, como el Aula de (Re)estrenos del que se cumple ahora la edición número 100, y para los jóvenes creadores, la sexta edición del formato Compositores Sub-35, por el que han pasado cerca de 40 autores.
Todo esto tendrá cabida en sus habituales Ciclos de miércoles, Viernes temáticos, Música en domingo y Conciertos de mediodía, en los que este años se desarrollarán ciclos como El motete, de principio a fin; Parodias y homenajes; Aula del centenario. 30 años de música española contemporánea; Duke Ellington; Poesía en música; Rarezas instrumentales; Quintetos recuperados; Oriente y la música occidental; Violinistas compositores; El último Britten; El universo musical de Friedrich Nietzsche; Los orígenes del canto popular; o el ambicioso Historia del cuarteto en siete conciertos. De la mano con el Teatro de la Zarzuela, la Juan March seguirá un año más con el llamado Teatro Musical de Cámara, que ofrece aquellas obras que por formato, plantilla o concepción no tienen cabida en los teatros convencionales de ópera o géneros escénicos de otro tipo. Este año con las producciones “La romería de los cornudos”, de Pittalunga y García Lorca, o “Manfred”, melodrama de Robert Schumann sobre el perturbador texto de Lord Byron, con dirección de escena de Ignacio García, dirección musical de Laurence Verne y Pedro Casablanc en el papel protagonista. Y, además, la primera obra barroca en este apartado: “Los elementos”, de Antonio Literes, con dirección de escena de Tomás Muñoz y dirección musical de Aarón Zapico al frente Forma Antiqva.
Entre otros muchos, esta temporada pasarán por la Fundación Christoph Prégardien y Julius Drake en un recital el 27 de septiembre y Elisabeth Leonskaja, que será la encargada de poner fin al curso el 6 de junio. Entre ambas citas, se podrá disfrutar de las violinistas Amandine Beyer, Antje Weithaas, Tai Murray, Ana María Valderrama y Rachel Podger; las cantantes Olalla Alemán, Eugenia Boix, Aurora Peña, Marifé Nogales, Soledad Cardoso y Lucía Martín-Cartón; los intérpretes especializados en música contemporánea o instrumentos infrecuentes como Iñaki Alberdi, Marino Formenti, Nicolas Hodges o Joan Cerveró y su Grup Instrumental de València, Alexander Melnikov, Avi Avital, y los clavecinistas Mahan Esfahani o Fabio Bonizzoni. También, de cuartetos de distintas generaciones: Quiroga, Attacca, Diotima, Bretón, Danel y los jóvenes Gerhard y Van Kuij y coros y ensemble vocales como laReverdie, Coro de Cámara Caritas Canterbury, Orlando Consort, Musica Ficta, Coro de la ORCAM o Forefront barbershop y pianistas acompañantes como Roger Vignoles y Rubén Fernández Aguirre.