La operación urbanística Mahou-Calderón, al fin, podrá ponerse en marcha. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este miércoles y de forma definitiva la modificación del plan general de la ciudad, principal obstáculo que ha frenado el proyecto a lo largo de los años. Así, ya hay vía libre para que el plan se desbloquee a través del espacio que ocupar el estadio Vicente Calderón. No en vano, ese punto era el más conflictivo dentro de la batalla legal que han mantenido las diferentes partes desde que se ideara el proyecto en 2009.
Finalmente, la zona donde se eleva el que fuera el estadio del Atlético de Madrid -que recibirá 150 millones de euros- acogerá así más zonas verdes, edificios con una media de 8 alturas en lugar de 20, y en el que la principal diferencia sobre el plan anterior es que la M-30 no se soterrará, sino que se cubrirá, siendo este último un cambio fuertemente criticado por el PP, que ha mostrado su discrepancia absteniéndose en la votación. Ahora el plan será trasladado a la Comunidad de Madrid.
Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, presentó en julio de 2016, junto al presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, y la directiva de Mahou-San Miguel, Paloma Boceta, la nueva versión de una operación urbanística ideada hace casi nueve años y que estaba paralizada en los tribunales.
En el acuerdo postrero se ha decretado que la reforma de los terrenos del Calderón y de la fábrica de cervezas reduzca la edificabilidad del área con el fin de que el Atlético soporte una carga menos en cuanto a su participación en la obra, siendo más el terreno destinado a zonas verdes que serán de uso público. De este modo ha concluido un litigio que deberá ser rubricado por la Comunidad de Madrid para que arranquen unas obras que demoleran el estadio, cubrirán la autopista de circunvalación y edificarán lo acordado.
El capítulo anterior contempló la anulación del plan de reforma interior de la operación Mahou-Calderón aprobado en 2014 por el Partido Popular. El último 4 de junio, la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) se pronunció en ese sentido ante una reforma que ya fue anulada en 2015 por incumplir el límite de tres alturas máximas en las edificaciones. Aquel proyecto acogía la demolición del estadio, el soterramiento de la M-30, la construcción de torres de entre ocho y veinte plantas y dos rascacielos de treinta y seis plantas.
En cambio, el plan aprobado este miércoles, y pactado entre el Consistorio y el club, promueve un proyecto "sostenible, no hiriente con el entorno y viable económicamente", que incluye algunas de las reivindicaciones de los vecinos de la zona: más suelo a disposición de la Comunidad de Madrid para ampliar el CEIP Tomás Bretón y el IES Gran Capitán y una parcela para dotaciones municipales. El acuerdo, apoyado por todos los grupos municipales a excepción del Partido Popular, que se ha quejado de su impacto.
El muro de siete metros de altura en Arganzuela proyectado para efectuar la cubrición de la M-30 supone un "parche" y un "impacto paisajístico terrible". Desde las filas populares se ha pedido al Ejecutivo que continúe una "obra modélica", la de Madrid Río, y se aparten de su "visión aldeana" de la ciudad. Y, por último, Ahora Madrid ha denunciado que "el programa del PP de cara a las próximas elecciones consistía básicamente en soterrar la ciudad" para "aumentar el flujo de vehículos", y "tapar" la contaminación que generan con "medidores rodeados de vegetación".
El ámbito de actuación se localiza entre la plaza de Francisco Morano, el paseo Imperial hasta la glorieta de las Pirámides, el río Manzanares hasta el puente de San Isidro y el paseo de los Pontones, y afecta a un total de casi 200.000 metros cuadrados.