El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha vuelto a insistir este viernes en que la consulta secesionista del próximo domingo es ilegal y que carece, por tanto, de las debidas garantías democráticas: "Lo que suceda el día 1 no será un referéndum", ha dicho.
Como cada viernes Méndez de Vigo ha comparecido ante los medios tras la reunión del Consejo de Ministros. El portavoz ha ironizado sobre la presentación del operativo electoral del 1-O, celebrada en la sede de la compañía audiovisual Mediapro, por la que se han cobrado diez euros. "La presentación de unos contenedores o cubos como urnas cobrando diez euros no está mal como imaginación", ha afirmado con cierta sorna.
Preguntado por la decisión de algunas asociaciones de padres de realizar actividades extraescolares todo el fin de semana para garantizar que los colegios sigan abiertos el domingo, Méndez de Vigo ha calificado de "deleznable" la "manipulación de los niños en cualquier causa política". Tras advertir de que situaciones como esas sobrepasan "muchas líneas rojas", ha considerado que "algunos padres deberían reflexionar seriamente sobre el particular".
El portavoz del Gobierno ha incidido en que las órdenes de la jueza que instruye el caso del 1-O son "meridianamente claras" en cuanto a la apertura de centros para la votación y ha opinado que no es bueno "buscar tretas para darle una vuelta a la ley".
Con todo, ha hecho un llamamiento "a la tranquilidad, la serenidad, el sentido común y a no cometer actos ilegales" y ha recalcado que es "muy importante evitar fracturas sociales". "Es el momento de tener cuidado con cosas que hacen unos y otros y que pueden llevarnos a situaciones no queridas", ha dicho Méndez de Vigo, quien ha confiado en que predomine el "seny" catalán.
Por otra parte, el ministro portavoz ha valorado el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de los tribunales de justicia en defensa de las leyes y la "dignidad" con la que realizan sus funciones, ajenos a "coacciones y amenazas".
No ha querido pronunciarse sobre si habrá declaración unilateral de independencia y tampoco sobre si Carlos Puigdemont seguirá como presidente catalán después del 1-O. Según su criterio, eso es algo que tendrá que decidir el propio Puigdemont, a quien ha acusado de actuar con "deslealtad notable", teniendo en cuenta que es el máximo representante del Estado en Cataluña.
El ministro ha subrayado que, en cualquier caso, el Gobierno va a "defender la unidad constitucional de España", la libertad de expresión y los derechos de los ciudadanos y la democracia, frente a aquellos "que alientan plebiscitos y eluden los controles democráticos.