El duelo andaluz de este sábado partía con urgencias severas para el Málaga -cero victorias en Liga- en su visita a un Sevilla que presentaba numeroso cambios con respecto al triunfo europeo ante el Maribor. David Soria, Kjaer, Mercado, Krohn-Dehli, Pizarro, Jesús Navas y Muriel eran las novedades con las que Berizzo pretendió aplicar, con éxito, el modelo de rotaciones. Míchel, por su parte, modificó el dibujo, volviendo a la zaga de cinco piezas. En su bando se quedó Luis Hernández sin jugar y formó con Juanpi Añor, Adrián y Rolan. Sin embargo, la lesión de Ricca obligó a volver a la defensa de 4.
El conjunto local saldría ardoroso, dispuesto a atrincherar a los blanquiazules. A los 27 segundos Navas abrió un fuego que continuarían Muriel, en dos ocasiones, Pizarro, Franco Vázquez y Mercado. Esa tormenta de disparos, todos ellos envuelto en la falta de puntería, corroboraría la propuesta defensiva malacitana. La meta de Roberto Jiménez tenía una diana ante la diferencia de intensidad entre ambos contendientes, pero se llegaría al intermedio sin goles.
Los necesitados pupilos de Míchel sólo habían llegado en los cinco minutos previos al intermedio, con un remate de Juanpi y otro de Mula, ambos sencillos para el meta Soria. Y en la reanudación el Málaga proseguiría con el respingo mostrado. Su actitud y ambición mejoraron, y su fútbol se mostró menos denso y especulativo que en los 45 minutos precedentes. Los avances por las bandas amenazaban más ante un bloque hispalense complacido por saberse superior. Los chuts de Recio y de Mula avisaron a los de Berizzo del peligro de su salida relajada de vestuarios.
Entonces, el técnico argentino dio entrada a Banega por un Vázquez irregular y el cambio modificaría el duelo. El cerebro repescado del Inter aportó una lucidez combinativa que desembocó en el ascenso del ritmo y en el aumento del protagonismo local. El movimiento de presión provocó la recuperación de la posesión y, ahora, la ideas fluían con mayor profundidad sevillista y los malacitanos volverían a atrincherarse, aunque en esta ocasión no llegaría a la orilla.
En dos minutos, entre el 68 y el 70, se repartieron los puntos. Banega y Muriel anotaron los goles del envite. El primero lo hizo transformando un penalti de Rosales sobre Correa y el segundo, de inmediato, fue rematado a la red por el colombiano tras una jugada vertiginosa que terminó por batir a Roberto bajo sus piernas. Peñaranda volvió a los terrenos de juego en busca de la reacción malagueña deseperada, acompañado por Keko, pero la producción visitante sería insuficiente y deja a Míchel al borde de la destitución.
- Ficha técnica:
2 - Sevilla: David Soria; Mercado, Kjaer, Lenglet, Escudero; Pizarro; Jesús Navas, Franco Vázquez (Banega, m.58), Krohn-Dehli, Correa (Nolito, m.69); y Muriel.
0 - Málaga: Roberto; Rosales, Baysse, Miguel Torres, Baysse, Ricca (Juanpi, m.25), Juankar; Mula (Keko, m.76), Recio, Rolón (Peñaranda, m.72); Rolan y Adrián.
Goles: 1-0, M.68: Banega, de penalti. 2-0, M.70: Muriel.
Árbitro: Daniel Jesús Trujillo Suárez (Comité Tinerfeño). Amonestó al local Mercado (m.79) y al visitante Rolón (m.48+).
Incidencias: Partido de la séptima jornada de LaLiga Santander, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán ante 34.430 espectadores, entre ellos unos 300 malaguistas. Césped en perfecto estado. Estuvieron en el palco los exsevillistas Biri Biri, que fue homenajeado en los prolegómenos, y Andrés Palop.