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El mejor y peor Real Madrid gana al Espanyol gracias a Isco | 2-0

JORNADA 7: REAL MADRID 2 ESPANYOL 0

Diego García | Domingo 01 de octubre de 2017
Doblete del malagueño para salvar a un equipo que sufrió para mantener la ventaja en el segundo acto. Por Diego García

El Real Madrid afrontó este domingo otra jornada de urgencia de puntos, pues el Barcelona ganó en el extraño partido ante Las Palmas, y, a la vez, la primera jornada del calendario sin laterales, tras la lesión de última hora de Carvajal. Zidane esquivó las rotaciones, antes del parón para que se complete la fase de clasificación para Rusia 2018 y colocó todo el talento disponible sobre el verde. Nacho y el debutante Achraf seróian los carrileros, con Isco y Asensio como ayudantes en el desborde. Ronaldo sería punta y Modric y Kroos los acostumbrados tres en uno de una medular que afrontaría un desafío de paciencia.

El Espanyol colocó a cinco piezas en el centro del campo para complicar la elaboración local y tratar de pescar un contragolpe con la velocidad de Baptistao y el talento de Gerard Moreno, Jurado y Darder como lanzadores que hirieran el equilibrio a la espalda de Casemiro. Además, los de Quique retaron al coloso adelantando las líneas y tratando de presionar arriba, pero esa idea se mostraría tan valiente como arriesgada a los 26 segundos. El Madrid sacó de centro y Ramos envió una pelota larga que dejó a Isco en mano a mano con Pau López. El portero perico empezaría a erigirse en el mejor de los suyos en ese brete precoz.

El mediapunta malagueño volvería a intentarlo, en el tercer minuto y desde el pico del área. Pau volvería a reaccionar a tiempo para sostener a su equipo, que ya había sido encerrado por la presión ardorosa de los capitalinos. La salida del camarín del vigente campeón de Europa resultó fulgurante y en el quinto minuto Asensio rozó el tanto al engatillar una pelota despejada tras un saque de esquina. El cuero no tomaría puerta pero la circulación merengue estaba desbordando a los visitantes. Asensio y, sobre todo, Isco aglutinaban el juego entre líneas y maquillaban las ausencias de Marcelo y Bale. El rol de laterales llegadores, básico en el dibujo de Zidane, se echó de menos, pero los pasillos interiores valdrían para que el monólogo merengue se tradujera en profundidad sistemática.

Los blanquiazules sufrían para conectar tres pases seguidos y respirar en pleno esfuerzo de repliegue intensivo. No eran capaces de lanzar transiciones que rompieran el ritmo a los dictadores del tempo, pero alcanzaron, al menos, solidificar su resistencia y frenar el fluir de llegadas capitalinas hasta el minuto 23. En ese punto un centro de Ronaldo desde la izquierda fue cabeceado por Ramos para el lucimiento de Pau López. El portero era la única pieza que discrepaba, con argumentos, del gobierno de Modric, Isco y Asensio.

Pero no le daría al meta para que los suyos ganaran el descanso. En el 29 Ronaldo recibió a la espalda de la medular perica y filtró un pase entre líneas que regaló a Isco el segundo tú a tú con el portero. Esta vez no fallaría e inauguró el marcador con un remate tan débil como certero. Recogía frutos el sistema de Zidane tras su enérgica puesta en escena, en ambas fases del juego, y acto y seguido el goleador luso emitió un dítptico que pudo sentenciar.

En el 30 de enfrentamiento ejecutó una volea de zurda que lamió el larguero, después de un robo y salida madridista y en el 32 toparía su remate fulgurante con Pau. Y hasta el intermedio sólo cabría la posesión horizontal y controladora de un Madrid que se tomó un respiro y no supo localizar más fisuras en la zaga visitante. Los de Quique se arrastrarían hasta vestuarios con la alegría de ir cayendo por un gol, pues sólo inquietaron a Navas con un intento muy tímido de Gerard Moreno en el 41. Quedaba por comprobar si, como en citas precedentes ligueras, los locales eran irregulares y se dejaban comer el mando o honraban a Chamartín con un despliegue completo.

El entrenador del club catalán deshizo su plan inicial y dio entrada a Sergio García y Marc Navarro por Jurado -señalado ante su discreto primer acto- y por Marc Roca. Ideó Flores una convulsión en su equipo, pues la posición demasiado pasiva con respecto a la iniciativa del fútbol y la imposibilidad para aguantar el cuero y tomar oxígeno. Por ello viró hacia un 4-4-2, con Sergio García como esperanza. Y Baptistao, centrado como 9, tuvo un remate claro en el 48. Se susurraba la metamorfosis blanquiazul. Navarro chocó contra Navas una contra que dejó a Modric y Kroos fuera de la acción. La intensidad catalana acomplejó al irregular Madrid que fue presionado con vehemencia desde el pitido del colegiado. En diez minutos se certificó el anuncio del paso al frente del Espanyol.

Los de Zidane estaban fuera de eje, sin la pelota ni la presencia exhibida con anterioridad. Casemiro no tenía ayudas y los centros laterales inquietaban al portero tico, con Asensio e Isco desenchufados. Se vio forzado el escuadrón en ventaja a mostrar consistencia táctica y su primer acercamiento al arco de Pau fue efectuada por Modric, con un lanzamiento desde larga distancia muy desviado -minuto 59-. A falta de media hora los barceloneses aparentaban una mayor finura física y frescor, por lo que los madridistas se entregaron a la pugna por anestesiar el duelo con la posesión, con media hora por competir.

A esa maniobra ajustó el Espanyol con balones en profundidad hacia Baptistao y Gerard Moreno, poniendo a Ramos y a Varane en un compromiso. El francés salvó la situación, in extremis, en una oportunidad y Navas debía actuar como líbero ante el riesgo. Porque ceder otros dos puntos era casi una sentencia a la candidatura liguera a pesar de estar a 1 de octubre. Kroos probó suerte con el resultado paladeado por Modric previamente -minuto 66-, como un síntoma elocuente de la desaparición del juego entre líneas de la combinación merengue. Y en el entretanto Quique quemó sus cambios, dando entrada a Granero por Sergio Sánchez -con la pretensión de manejar mejor la pelota que habían ganado-, y Zidane sentó al cansado Kroos para meter al trabajador Lucas Vázquez.

En el 70 se acumularía errores en el pase. El primer regaló a Asensio un zurdazo desviado desde la frontal; el segundo, fallo clamoroso de Ramos, fue suturado por Nacho cuando se cantaba el empate; y el tercero, en la jugada consiguiente, fue una pifia en el equilibrio de un Espanyol demasiado arriba. Un despeje de la apresurada zaga de Concha Espina pilló a los visitantes mal posicionados y el cinco para cuatro desatado se clausuró con pase atrás de Asensio y remate a la red de Isco, que firmaba su doblete particular para tranquilidad de la grada. El Madrid sacaba la cabeza en su peor momento.

Ya con los puntos repartidos se desplegaría un desenlace de tensión competitiva abortada. Los catalanes bajaron los brazos y los espacios se multiplicaron. Nacho, Modric y Lucas Vázquez lo intentaron, con Isco y Asensio hilvanando una combinación sedosa. El croata daría minutos a Dani Ceballos e Isco haría lo propio con Borja Mayoral, mientras que Ronaldo, fuera de la dinámica, golpearía su voluntad una y otra vez contra su desacierto. La primera victoria liguera en el Bernabéu reflejó la misma bipolaridad que le costó dos empates y una derrota en fechas anteriores, aunque esta vez el acierto goleador fue mayor.

. Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Keylor Navas; Achraf, Varane, Sergio Ramos, Nacho; Casemiro, Kroos (Lucas Vázquez, m.69), Modric (Ceballos, m.82), Isco (Borja Mayoral, m.90); Asensio y Cristiano.

0 - Espanyol: Pau López; Sergio Sánchez (Granero, m.68), David López, Mario Hermoso, Aarón; Marc Roca (Marc Navarro, m.46) Javi Fuego, Jurado (Sergio García, m.46), Darder, Baptistao y Gerard Moreno.

Goles: 1-0, m.29: Isco. 2-0, m.71: Isco.

Árbitro: González González (colegio castellano leonés). Amonestó a Nacho (35) y Casemiro (77) por el Real Madrid; y a Sergio Sánchez (65) y Aaron (89) por el Espanyol.

Incidencias: encuentro correspondiente a la séptima jornada de LaLiga Santander, disputado ante 71.205 espectadores.

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