Editorial

La traición de los Mossos

Lunes 02 de octubre de 2017

Guardia Civil y Policía Nacional llevaron ayer a cabo en Cataluña una labor tan meritoria como ingrata. Y lo hicieron a la perfección, mostrando el todo momento una profesionalidad y buen hacer ante un panorama muy complicado, en que, obviamente, se produjeron situaciones tensas e indeseables Y es que a las continuas provocaciones (y ataques) del nacionalismo catalán en su conjunto hay que unir la inacción de los Mossos.

La policía autonómica catalana no obedeció el auto del Tribunal Superior de Cataluña y se puso ayer del lado de los antisistema de la CUP y Arnaldo Otegui en detrimento de una legalidad vigente que ignoraron sistemáticamente. Ellos fueron los principales responsables de que Policía y Guardia Civil tuviesen que intervenir, ante la dejación de funciones de los Mossos frente a los que intentaban subvertir el orden público.

La felonía perpetrada ayer por los Mossos tiene un responsable: su superior, José Luis Trapero, plegado en todo momento a las directrices antisistema y sin criterio propio alguno. El deshonor con que se ha conducido Trapero durante estos días es sólo una muestra de cómo el nacionalismo catalán ha corrompido todos los aspectos de la vida pública, llegando al extremo de que su propia policía se pasa al bando de los que vulneran la ley, en lugar de contenerlos.