Horas antes de que la temporada regular de la NBA alzara el telón, el vestuario de Chicago Bulls ya había empezado la batalla. Y lo hizo con Nikola Mirotic como gran perjudicado. El jugador español tuvo que ser hospitalizado tras enzarzarse en una pelea con su compañero Bobby Portis. El que fuera jugador del Real Madrid se llevó al peor parte y acabó con baja indefinida, la mandíbula rota y una conmoción cerebral.
Aunque todavía se desconoce el motivo de la disputa, que empezó con insultos y terminó en golpes físicos, los dos púgiles improvisados están destinados a ocupar el mismo puesto en la franquicia de Chicago. Portis, de 22 años (promedio de 6,8 puntos y 4,6 rebotes en sus dos temporadas en la Liga) y Mirotic, de 26 (cifras de 10,6 puntos y 5,5 rebotes en el curso 2016-17) son los dos nombres con los que cuenta el técnico Fred Hoiberg para jugar de 4.
Quizás esa competitividad se ha llevado por un canal desubicado y ha desembocado en el lamentable suceso que ha dejado al montenegrino noqueado y fuera de la rotación para los primeros partidos del año. El caso es que Mirotic esperaba ser titular y, al fin, tener un rol importante, después de haber firmó el pasado verano un contrato de dos años y 12,5 millones de dólares garantizados para esta temporada. El talentoso jugador anhelaba que este ejercicio fuera el que su confirmación como una pieza válida para la élite del baloncesto.
El incidente, que podría conllevar una cirujía reparadora en el maxilar, constituirá, además, una acción disciplinaria. Porque dio la casualidad que el general manager de los Bulls, Gar Forman, presenció la pelea y obersvó cómo Mirotic cayó al suelo, donde permaneció varios minutos antes de ser trasladado al hospital.
Este miércoles ha comparecido el vicepresidente ejecutivo de los Bulls, John Paxson, para ofrecer la actualización de la situación. El dirigente ha explicado que el exjugador del Real Madrid no podrá ser operado de la fractura facial hasta que no supere todos los síntomas de la conmoción cerebral. Y también ha aclarado que Portis ha sido suspendido ocho partidos mientras que calcula que Mirotic estará de baja durante un mes y medio.
Pero el parte de lesiones no se han limitado a este feo escenario. En el primer partido del curso estadounidense, que enfrentaba a Lebron James y a Kyrie Irving, es decir, se desplegaba un interesante Cavalers-Celtics que ganaron los primeros de manera muy ajustada, la tercera pata del nuevo Big Three de la pomposa franquicia verde se partió el tobillo. Gordon Hayward, el otro fichaje estelar para su equipo, se fracturó el tobillo izquierdo cuando sólo se habían jugado cinco minutos. Las expectativas de recuperación no son demasiado favorables y los Celtics habrán de replantearse su perspectiva de luchar por el títulod e la Conferencia Este a las priemras de cambio.
Y, además, al tiempo que los Warriors recibían el anillo por el entorchado logrado hace meses ante los Cavs, veían cómo los remozados Rockets les ganaban en casa (121-122) y Draymond Green tuvo que ser retirado por un estiramiento en la rodilla izquierda. Curry y Durant responderían al desafío pero sin el alma defensiva del equipo naufragarían en el cuerpo a cuerpo anotador, con Harden, Paul y Gordon como estiletes que tumbaron al vigente campeón en su debut.