El Tesoro Público español ha captado 4.526 millones de euros en bonos y obligaciones que han salido más caros que en anteriores ocasiones, debido a la tensión por la amenaza del presidente catalán, Carles Puigdemont, de declarar la independencia si el Gobierno activa el 155.
Del total colocado, 1.807,17 millones han sido bonos a tres años, de nuevo con un interés positivo, del 0,074 %, frente al -0,014 % anterior, en tanto que otros 965,21 millones han salido en una vieja referencia de obligaciones a 15 años, con un interés del 1,144 %, el único algo más bajo que el 1,365 % anterior.
También se han emitido 1.018,32 millones en obligaciones a diez años al 1,639 %, superior al 1,548 % precedente, igual que ha ocurrido en el caso de los bonos a 30 años, de los que se han colocado 735,34 millones al 2,883 %, frente al 2,789 % anterior.
Se trata de una nueva emisión marcada por la situación política en España en un momento en que comienzan a surgir anáisis sobre el coste económico que puede tener la incertidumbre sobre Cataluña.
La agencia Moody's aseguraba esta semana que de momento hay pocas señales de que la crisis política en Cataluña esté afectando a la confianza de los inversores en la deuda soberana española, si bien ha alertado de que la elevada necesidad de financiación de la deuda pública hacen a España vulnerable.
En un informe a los mercados, Moody's afirmaba que una eventual escalada de la crisis tendría un efecto negativo sobre la situación crediticia de España y podría socavar el crecimiento económico por la caída de la confianza de los consumidores y las empresas.
La agencia de medición de riesgos Standard & Poor's también apuntó que el conflicto secesionista podría llevar a esta región a la recesión.