La reunión extraordinaria del Consejo de Ministros que presidirá el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y en el que se aprobarán las medidas para aplicar en Cataluña el artículo 155 de la Constitución será a las 10:00 horas del sábado en el Palacio de la Moncloa.
Rajoy ha tenido que retrasar la reunión hasta ese día porque este jueves y viernes asiste en Bruselas al Consejo Europeo (allí espera un aval de la UE a las medidas que adopte para Cataluña) y porque el viernes por la tarde viaja a Oviedo para la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias. Hay que recordar que los presidentes de la Comisión, el Consejo y el Parlamento europeos (Jean Claude Juncker, Donald Tusk y Antonio Tajani, respectivamente) reciben el premio a la Concordia otorgado a la Unión Europea.
Este retraso en el Consejo de Ministros extraordinario que aprobará las medidas para Cataluña que se propondrán después al Senado al amparo del artículo 155 de la Constitución, obligará a la Cámara Alta a retrasar el pleno para su convalidación al 30 o 31 de octubre.
El Senado esperaba esa sesión plenaria para el viernes 27 de octubre, siempre y cuando el Consejo de Ministros se reuniera este jueves. Al celebrarse dos días más tarde, se retrasa todo el proceso.
Por esto, el Consejo de Ministros aprobará el sábado las medidas para intervenir en Cataluña que se empezarán a aplicar nueve días después.
Entre las medidas que pueden ser las más decisivas en la intervención se barajan suspender y asumir las competencias en Presidencia, Hacienda, Seguridad y, quizá, Educación. Aunque esta parece menos probable al tratarse de medidas excepcionales que se espera no haya que alargar mucho en el tiempo.
Tan es así que desde el PSOE, que se ha mantenido en contacto casi de manera permanente con Moncloa en las últimas horas, se prevé que el artículo 155 se aplique de forma “muy limitada”, de “la forma más breve posible” con el objetivo de restablecer “la normalidad y la legalidad democrática” garantizando siempre “el normal funcionamiento de los servicios públicos”, “la convivencia pacífica” y "el autogobierno de Cataluña.
Y se pide brevedad en todo el proceso porque la idea es convocar elecciones en Cataluña en cuanto las condiciones lo permitan.
Como fuere, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y la exministra de Cultura y miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE, Carmen Calvo, estudian de manera rigurosa todas las variables que puede tener esta intervención. Lo que parece claro es que no se va a disolver el Parlamento catalán. Esto solo sucederá cuando se convoquen las elecciones en Cataluña.