Más allá del histórico -por único- triunfo del Real Madrid ante el Fuenlabrada por dos penaltis (anotados por Marco Asensio y Lucas Vázquez), la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey ofreció resultados que reparten convicción y desasosiego a partes iguales. En el primer grupeto, el de la catarsis por la labor bien cumplimentada, se encuentran Las Palmas, Real Sociedad y Levante, mientras que en la otra yacen un Deportivo con aire de abandono y un Espanyol que no supo ganar al Tenerife.
Riazor acogió el tenebroso debut del nuevo entrenador local, Cristobal Parralo. Su equipo cayó por 1-4 ante Las Palmas, otro de los rivales por la supervivencia y que parece en peor situación liguera que la de los gallegos. Los canarios aprovecharon la falta de automatismos y fe tras el despido de Pepe Mel y la expulsión de Juanfran en el minuto 24. El lateral deportivista y uno de los capitanes desahogaría la tensión de su situación al término del envite. Culpó a Mateu Lahoz, el árbitro, de su mala fortuna y la de su vestuario.
"Es la primera falta que hago y mi primera expresión es 'Mateu, es la primera'. Siempre dice que le gusta dialogar con los jugadores y me dice: 'te voy a expulsar'. Me he quedado parado, le digo: '¿Cómo me vas a expulsar por esto?'. Me saca la segunda y le he dicho que me estaba jodiendo la vida, echando el trabajo de mis compañeros a la basura", declaró. "Tengo claro que soy el culpable del partido de hoy. Si estaba difícil lo he puesto imposible. Mis compañeros hicieron un gran esfuerzo y lo han pagado, es culpa mía. Tengo que felicitar a mis compañeros porque con 10 han tenido ocasiones de empatar", sintetizó el agraviado del rigor del colegiado.
En efecto, su expulsión resultó el mazazo que hundió a un Deportivo ya endeble. Cinco partidos consecutivos perdidos en Liga sumaba Las Palmas antes de que los goles de Momo (minutos 8 y 16) y de Calleri (minutos 81 y 90) pero el punto de inflexión necesario por los isleño se hizo realidad en esta jornada. Lucas Pérez acortó distancias y salvó la honra de los suyos en el minuto 60. Pako Ayestarán, técnico visitante, sintetizaría que "es un refuerzo positivo para los jugadores, un punto de inflexión por el resultado y el juego".
La Real Sociedad, por su parte, también se acercó a los octavos al ganar por 0-1 al Lleida. El equipo de Segunda B plantaría cara a los donostiarras, pero un golazo de Canales, en el minuto 32, y la capacidad para gestionar la ventaja entregó a los de Eusebio un triunfo que encarrila la eliminatoria de cara a la vuelta que se dispitará en Anoeta. Una plaza complicada para los catalanes. Y el Levante asestó un golpe sobre la mesa al imponerse por 0-2 al Girona en el duelo de equipos de LaLiga. Boateng y Doukuré fueron los autores de la victoria valiosa del conjunto dirigido por Muñiz. Los gerundenses se desinflarían antes del minuto 90.
Por último, el Espanyol fue el único club de Primera que no salió victorioso de este cierre de la fecha. Los blanquiazules no sacarían nada de provecho de Tenerife, salvo eludir una derrota que les complicaría, sobremanera, la vuelta. Los pupilos de Quique Sánchez Flores se salvaron gracias a la soberbia actuación de Diego López en un enfrentamiento con ritmo y llegadas y que comenzó con retraso por una avería eléctrica en el Heliodoro Rodríguez López. El empate a cero manda la incertidumbre a Cornellá, con la presión para el impotente favorito.