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Messi y Stegen vuelven a salvar al Barcelona, esta vez ante el Athletic | 0-2

JORNADA 10: ATHLETIC 0 BARCELONA 2

Diego García | Sábado 28 de octubre de 2017
El argentino fue el único faro del líder en San Mamés. Por Diego García

Uno de los clásicos de paladar añejo del fútbol español se celebró este sábado en San Mamés. Athletic y Barcelona midieron sus inercias contrapuestas, en un encuadre en el que los líderes de la Liga disfrutaban de un colchón considerable para afrontar los compromisos continentales inminentes mientras que los vascos se la jugarían el próximo jueves en Europa League. El peso de los tres puntos constreñía más a un bloque vizcaíno en crisis de resultados y sensaciones, con la apuesta por Ziganda ya -jornada 10- bajo sospecha. Dicho técnico elegiría competir de tú a tú contra el coloso, con un 4-5-1 en el que San José e Iturraspe se encargarían de tapar y lanzar transiciones.

Valverde, que regresaba a la casa en la que es admirado, hubo de superar la baja nuclear de Iniesta, la única pieza desequilibrante -junto a Messi- en este inicio de curso. Eligió meter a Paulinho como acompañante de Busquets y Rakitic y colocó a Andre Gomes como apoyo de los delanteros estelares. El Txingurri daba un volantazo físico y en busca de los espacios en lugar del cuidado de la posesión para domar a un sistema local que no tardó en lanzar presiones desaforadas. Como resultado, las imprecisiones y el centrocampismo se impondrían en un primer cuarto de hora tenso y denso del que sólo escaparían una volea tibia de Messi -que atajó Kepa- y un centro de Williams y cabezazo débil de Aduriz -que neutralizó Ter Stegen-.

El Athletic había conseguido contaminar el combate hacia el perfil anatómico que más le interesaba. Sin gobierno, y con fogonazos de ida y vuelta, Williams marraría un remate en solitario y en una acción de pizarra sorpresiva y, en el minuto 19, Aduriz perdonaría un mano a mano en el que Stegen, otra vez, salvaría a los suyos antes de que sus compañeros entraran en ritmo de competición. Segundos más tarde, Paulinho, Suárez y Messi conectaron de maravilla en la frontal para que La Pulga sentara al portero pero rematara a la madera una jugada coral de otro partido. Y Rakitic gastaría los guantes de Kepa desde media distancia -minuto 24-. Se había acelerado el compás de juego.

En ese chispazo de área a área se multiplicarían las fisuras en ambos cierres, aunque sería el Barça el mejor con metros para correr. Usó tal perspectiva para amenazar a un Athletic que refrenó su valentía táctica y cedió metros y el cuero. Cuando se atravesó la media hora Paulinho chutó desde larga distancia sin consecuencias y Alba y Sergi Roberto mutaron de laterales a carrileros. Los rojiblancos trataron de trompicar el giro hacia el control culé y anestesiaron, desde su posición intensa pero pasiva, el diapasón global. No se encerraron pero tampoco se exponieron. Y eso les bastó para complicar la anti natura labor distributiva del mediocampo titular visitante. Entonces, un pase vertical de Busquets rompió líneas, Jordi Alba la puso en la frontal y Suárez engatilló desviado. La calidad, aunque arrinconada por el guión del técnico blaugrana, lograba granjearse huecos aislados.

Y en el minuto 36 Messi reivindicó este último punto. El argentino, rodeado por cuatro peones, trazó una pared con Paulinho, abrió hacia el lateral zurdo y redondeó la jugada arquetípica entre ambos: centro atrás y llegada desde segunda línea con zurdazo cruzado. Kepa falló y el marcador se abrió con el astro, una vez más, como desatascador individual ante el bloqueo combinativo colectivo. De inmediato, Lionel cambió de ritmo, tocó con Rakitic y le puso a Paulinho el segundo, pero el carioca se estrelló en el travesaño. El magnetismo de un solo futbolista, genial, hirió a los locales y desenfundó la endeblez mental en la que navega un Athletic que ganó el descanso casi ya en la lona.

Al intermedio se demostró la irregular ejecución estratégica de los vascos, con fallos que descosen a su dibujo, y las dificultades que sufre el Barça para ser superior a cualquier rival si Messi no rompe con una acción individual que maquille las carencias creativas del fluir que ha olvidado el tiqui-taca. Ziganda tenía trabajo, pues debía convencer a la maltrecha fe de su vestuario (un triunfo en los últimos once encuentros) de su capacidad para puntuar y lograr una catarsis ante el líder que arrolla sólo en lo estadístico desde que se inauguró la temporada.

Saldrían en la reanudación los vascos refrescando el reto de cuerpear con el favorito. Lanzaron su línea defensiva casi hasta la medular, tomaron la pelota y llegaron hasta Stegen aunque sin conectar remates. Habían retomado el trabajo valiente con el que atragantaron el primer cuarto de hora a sus ilustres contendientes. Pero Williams, Raúl García, Córdoba y San José no soltaban su imprecisión absoluta con el cuero. Por tanto, pareciera que sólo el balón parado les ayudaría y Raúl García lo reafirmó con un testarazo a la salida de un córner que lamió el larguero del meta alemán. Iturraspe lo intentaría desde media distancia al tiempo que los centros laterales en jugada no terminaban de ser asiduos.

El Barcelona, mermado por la elección de interiores, no pudo salir de esa encerrona energética y anatómica como tenía por costumbre: durmiendo el evento a través de la posesión. Además, bajó su intensidad y a falta de media hora terminó encerrado, esperando que Messi lanzara una contra. En el 60 dio a Andre Gomes la opción de entrar en el área con un pase formidable. Pero no hubo más llegadas de los de Valverde tras regresar del camarín. Y Williams falló un chut claro tras otro centro lateral desatinado -minuto 64-. Ziganga leyó su dominió y dio entrada a Beñat -por San José-. La inoperancia del puntero les dio alas. Todo ello a pesar de chocar contra sus limitaciones atacantes.

Una volea en escorzo de Córdoba, desviada y a centro e Williams, cruzó el minuto 70. Se jugaba en cancha catalana y no arribaba el segundo toque de astro de Messi que anhelaba el Barça para sellar los tres puntos. En el entretanto Raúl García añadía otro tiro desafortunado a la relación de intentos local. Se había dejado ir el equipo barcelonés y Beñat repitió lanzamiento lejano. No quedaba nada del estilo culé. Sólo Busquets permitía a los suyos encadenar pases y el partido imperial de Umtiti y la falta de pegada vizcaína eran los factores que sostenían el resultado. Córdoba buscó una vaselina ante Stegen en el minuto 77 ante un líder indolente o impotente. En la siguinete acción, el alemán detuvo un derechazo de Aduriz.

Valverde empezaría a mover algo en el 82: Semedo entró por un Andre Gomes transparente. Sergi Roberto subiría al rol de interior para intentar revertir algo el vaciado de contenido sufrido por su equipo. Williams se marcharía, negado, y Susaeta debía aportar claridad en el último pase para que el esfuerzo de asedio continuado vasco desembocara en puntos. Stegen salvaría a los visitantes con una parada deliciosa al remate de Aduriz -saque de esquina botado por Beñat- en el minuto 85.

Y el Txingurri volvería a salirse con la suya, ganando otro partido más con independencia de la brillantez. Mejoraría el equilibrio de su medular con el cambio postrero y el oficio en el cortejo de la pelota daría carpetazo al choque. Salió vivo el Barça de una de sus peores versiones y deprimió a los leones, que hacía tiempo que no vieron tan cerca -y a la vez tan lejos- ganar un partido ante los catalanes. Stegen fue su muro principal. Roberto recuperó y cedió para Messi, que emitió la contra ansiada para que Suárez rematara. Kepa repelió y Paulinho hizo el 0-2 en el descuento. Sin elementos para presumir más allá de los números.

- Ficha técnica:

0 - Athletic: Kepa; Bóveda, Unai Núñez, Laporte, Lekue; Iturraspe, San José (Beñat, m.68); Williams (Susaeta, m.83), Raúl García, Córdoba; y Aduriz.

2 - Barcelona: Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Sergio Busquets, Paulinho, Rakitic; André Gomes (Nelson Semedo, m.83), Messi y Luis Suárez.

Goles: 0-1, m.36: Messi. 0-2, m.92: Paulinho.

Árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los locales Iturraspe (m.41), y a los visitantes Sergio Busquets (m.46), Piqué (m.62), Paulinho (m.75), Umtiti (m.81).

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de LaLiga Santander, disputado en San Mamés ante 43.750 espectadores.

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