Deportes

Nadie salva la complacencia del Real Madrid en Girona | 2-1

JORNADA 10: GIRONA 2 REAL MADRID 1

Diego García | Domingo 29 de octubre de 2017
Los de Zidane fueron inferiores en intensidad y se vieron remontados en cuatro minutos. Por Diego García

Montilivi y Girona examinaban la consistencia de un Real Madrid que no acaba de despegar y se maneja lejos de la regularidad exhibida en la exitosa temporada pasada. El duelo, exento de reclamos políticos en la tribuna, arrancaba con una brecha de ocho puntos entre los madrileños y el líder, el Barça. Esta perspectiva volvía a colocar una presión considerable sobre el vigente campeón de Liga y, además, la visita al complicado campo catalán se atravesaba días antes de jugarse el primer puesto del grupo de Champions en Tottenham. Pero Zidane pareció entender que este envite era de suma trascendencia y era temerario efectuar rotaciones.

El técnico galo no fallaría en su lectura. Desplegó a su once de gala, con Isco como mediapunta y sólo con Achraf y Casilla como variantes obligadas por las lesiones de los titulares en escaños. Se esperaba el preparador francés un arranque fogoso de los locales y así ocurrió. Lo gerundenses, con defensa de tres centrales y carrileros largos -Maffeo y Aday-, salieron del vestuario disparando el ritmo y la intensidad. Con todo. Convirtiendo el centro del campo en terreno minado. Y cada pulgada era batallada desde el cuerpeo y la astucia táctica.

Con celeridad, por tanto, se estableció el guión del partido: efervescencia continua de los locales e intento de anestesia, por medio de la posesión, de los visitantes. Ganaría la estratagema de la pizarra de Machín, que conseguiría que Isco, Modric y Kroos sufrieran de lo lindo para evitar perder la pelota y generar las contras que aguardaba el conjunto rojiblanco. La imprecisiones se multiplicarían por ambos bandos, aunque pronto arribaría una tormenta de centros laterales hacia la meta defendida por Casilla, con Matteo y Aday ganando el mano a mano con Marcelo y Achraf, expuestos sin las ayudas tácticas del mediocampo y la delantera.

Sobre esos desajustes en fase defensiva de los capitalinos cimentaría el Girona la negación del control al gigante y se granjearía la primera opción de remate del envite. Ocurrió en el minuto 7, cuando Casemiro cortó en falta una avance por la banda zurda rival. Granell, experto lanzador de jugadas a balón parado, puso un centro venenoso que Portu ganó, anticipándose a la zaga y a al salida de Casilla. Sin embargo, el delantero no acertaría a dirigir su intento entre palos. Y, tres minutos más tarde, Maffeo recibió un pase entre líneas de Pons para chutar al poste en un intento cruzado que desnudaba el desequilibrio del repliegue merengue.

Pero la calidad volvería a salir al rescate de un Madrid cercano a salir de eje. Ramos sacó la pelota con clase en la consiguiente jugada para que Benzema dirigiera un contragolpe que definió con pase a Ronaldo. El luso encaró a su par y disparó desde el pico del área. Bounou no podría más que repeler con dificultades el cuero e Isco cazó el rechace para abrir el marcador -minuto 12-. La pegada daba la razón a un ejercicio de trinchera y contragolpe del favorito, otra vez tras resignarse y no pugnar por el mando de la posesión cuando las relovuciones está fijado muy arriba.

Mandaría un Girona en la iniciativa que acumularía envíos aéreos desde sus costados. También se alicaban los locales con rigor en la presión y el cierre de los pasillos interiores. De esta manera llegaría el fallo de Achraf en la salida de pelota y la oportunidad automática que Borja mandó por encima del larguero. Y por el cauce de las continuas superioridades por banda, que desbordaban al achique visitante, Aday centraría y Portu, otra vez más activo que los zagueros, cabcearía en escorzo para que la trayectoria del esférico se topara con la madera del segundo poste -minuto 35-.

El Madrid sólo emitiría señales de su jerarquía en transición. Con Ronaldo más participativo que en otras citas, si bien en este evento pudo correr al espacio. El luso concatenaría tiros infructuosos. El primero fue un intento desde dentro del área que sería desviado a córner. En el saque de esquina posterior cabecearía a las ubes y muy forzado -minuto 22-. Y tras una pérdida local lanzaría un relámpago al contragolpe que desembocó en derechazo a las manos de Bounou -minuto 26-. El portugués ejercería como asistente en otra llegada clara en vuelo de sus compañeros. Cedió, en la frontal, hacia Benzema, pero el galo no conectó con la escuadra en su intento -después de recortar a su par-.

Antes del descanso, en este primer acto apasionante de área a área, Granell chutaría en un par de intentos y el centro del campo merengue sólo alcanzaría a trompicar, algo, el continuo fluir rival por los extremos. Despojados de la pelota. Y Varane, Ramos, Marcelo y Achraf sufrieron una sostenida fiscalización a sus aptitudes defensivas y punto de forma, con los dos primeros limitados a ejercer como antiaéreos. Modric, cerebro croata, sólo destacaría por ver una amarilla en el último minuto antes del intermedio. Todo un retrato de lo vivido. Posesión igualada y siete tiros por bando. Sin un trecho para el respiro y siempre con las defensas como derrotadas.

No era factible la satisfacción de Zidane, pues la seriedad táctica en la resistencia de los ataques del Girona había quedado en una caricatura y la lucha por el timón del centro del campo constituía la mayor de las derrotas. Pero en el libreto del francés también se acogen partidos de 90 minutos de expectativa y contraataque. Dando cabida a lo imprevisible del tú a tú -ya le habían tirado dos veces al poste-. Ofreciendo aire y fe a los contrincantes. Y jugando con las urgencias y el cansancio ajenos. El técnico ganador de dos Copas de Europa sentó a Varane y dio entrada a Nacho antes de que volviera a rodar la pelota. El contratiempo daba paso a lo restante.

Una volea muy desatiada de Borja inauguró las hostilidades en el minuto 47. La presión extremada del Girona volvió a ahogar a la salida madridista y Maffeo y Aday proseguirían su labor productora de centros. En consecuencia, se reprodujo el escenario en el comienzo del segundo acto. Y, con ello, la irrupción descontextualizada de la calidad en la pared entre Isco y Modric que sirvió para que el malagueño centrara y Benzema rematara de tacón. Bounou y Aday sacarían la pelota, in extremis y sobre la línea de gol -miniuto 50-. Y en este encuadre de deja vu, los catalanes serían los que pescarían: Pons retrata la indolencia de la zaga visitante -se va de tres peones en la frontal- y el cuero le llega a Stuani, que sienta a Nacho y la ajusta al poste para sellar el empate -minuto 54-.

Ya sin el único botín que tenía, el de la ventaja en el marcador, el Madrid quiso mostrar más ambición, pero lo que conseguiría es partir sus líneas otra vez. Y el Girona, más intenso y concentrado, completó la remontada para el éxitasis de su estadio. Centro desde la izquierda que coloca mal parado al repliegue visitante y llega a Maffeo. El lateral chuta cruzado y Portu desvía a las mallas el remate -minuto 58, en posible fuera de juego-. A esa altura estaba pagando muy cara la autocomplacencia el tercer clasificado. La falta de acierto de los locales maquilló la distancia en cuanto a intensidad y querencia de la iniciativa de los dos contendientes pero en el segundo tiempo emergió la puntería catalana y la seguridad y calma visitante saltaron por los aires.

Kroos lanzó arriba y desde media distancia un intento de respuesta instantánea merengue. Zidane metió a Casemiro como tercer central y dio entrada a Asensio y Lucas Vázquez para que ejercieran como carrileros muy ofensivos -sustituyeron a Marcelo y Achraf-. Quemó el galo sus cambios y pretendió modificar el esquema para amenazar la placidez gerundense. Quedaban 25 minutos y el entrenador arriesgaba el todo por el todo, pues vaciaba su centro del campo -Kroos único pivote, con Modric e Isco como interiores-. Y Stuani rozó la sentencia en el 66, marrando el mano a mano con Casilla en un tres para tres generado por la contra local.

La contrarreloj quedó decretada para un favorito que despertó cuando besó la lona. La posesión y el pretendido asedio del Real Madrid se activó con el cabezazo que atajó Bounou como aperitivo -minuto 70-. El achique y contragolpe, ahora, era propiedad del sistema de Machín. El preparador local introdujo pulmones y orden con Timor y sacó al vaciado Borja García -minuto 75-. Se enclaustraba el equipo en ventaja, negando la mediapunta al coloso y empujándole a probar, siempre, el modelo del centro lateral. Y Stuani y Portu rompían la inercia ansiada por los visitantes, aguantando el cuero y dando fuelle al esfuerzo de sus compañeros. Este último sería sustituido por Kayode -en busca de aire y velocidad para sentenciar-.

Sergio Ramos viajó al rol de delantero centro en los diez minutos postreros. Los dos conjuntos eran exigidos por la épica para alcanzar sus objetivos y el Girona no sufría en la resistencia. Sólo Isco aparentaba abrir sendas de avance. El malagueño le puso a Asensio la pelota interior para que el balear gastara los guantes de Bounou -minuto 85-. Mojica, otra flecha, tomó el testigo de Stuani en el 87. Todas las cartas se levantaron y Casemiro reflejó la densidad e impotencia de los suyos lanzando desde larga distancia muy alejado del arco. No le funcionarían los cambios a Zidane y su equipo tocó fondo, con Isco lesionado. Kayoe perdonó un mano a mano con Casilla y el Madrid terminaría cometiendo un resbalón grosero en su primera visita en la historia de la Liga a Montivili. La Liga se alejó en la fiesta de los gerundenses. "Preocupa todo", confirmó Casemiro a pie de campo.

- Ficha técnica:

2 - Girona: Bounou; Maffeo, Juanpe, Espinosa, Marc Muniesa, Aday Benítez; Pere Pons, Àlex Granell, Borja García (Timor, min. 74), Portu (Larry, min.82); y Stuani (Mojica, min. 87).

1 - Real Madrid: Kiko Casilla; Hakimi (Marco Asensio, min. 65), Varane (Nacho, min. 46), Sergio Ramos, Marcelo (Lucas Vázquez, min. 65); Casemiro, Modric, Kroos, Alarcóón; Cristiano Ronaldo y Benzema.

Goles: 0-1: Isco, m. 12. 1-1: Stuani, min. 53. 2-1: Portu, min. 57.

Árbitro: Hernández Hernández (Comité canario). Mostró tarjeta amarilla a Modric (min.45), Aday Benítez (min. 86) y Mojica (min. 90).

Incidencias: Partido de la décima jornada de LaLiga Santander, disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 13.383 espectadores. El Real Madrid jugó con brazaletes negros en señal de luto por la muerte de su exjugador Manuel Sanchís.

TEMAS RELACIONADOS: