En un partido de fútbol americano de instituto entre los equipos del Northmor High School y el Fort Frye High School, la ambulancia salió al terreno de juego a recoger al quarterback del Northmor que se había lesionado.
Lo que ni el equipo médico ni nadie en el campo o las gradas se esperaba era que el vehículo terminase necesitando la ayuda de los jugadores para poder salir del terreno.