Cultura

Gonzalo Pontón, Premio Nacional de Ensayo

DOTADO CON 20.000 EUROS

EL IMPARCIAL | Lunes 13 de noviembre de 2017
Ha sido reconocido por La lucha por la desigualdad: una historia del mundo occidental en el siglo XVIII.

Gonzalo Pontón ha obtenido el Premio Nacional de Ensayo 2017 por su obra La lucha por la desigualdad: una historia del mundo occidental en el siglo XVIII. El galardón lo otorga el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y está dotado con 20.000 euros.

El jurado ha premiado esta obra por “por la fluidez y erudición de la prosa, por su inteligente indagación en las raíces de la desigualdad y por su tratamiento de la Ilustración desde una perspectiva novedosa y actual”. Se trata de su primera obra.

Pontón (Barcelona, 1944) es licenciado en Historia Moderna y Contemporánea por la Universidad de Barcelona. Ha desarrollado toda su actividad laboral en el sector editorial. Comenzó en 1964 en Ediciones Ariel y en 1976 fundó Crítica, editorial que recibió el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural en 2007, y de la que ha sido consejero delegado hasta su jubilación. En 2011 fundó la editorial Pasado & Presente, de la que es presidente

Ha sido, además, director del Gran Diccionario Enciclopédico Grijalbo, consejero delegado del grupo Grijalbo-Mondadori y director del Área Universitaria del grupo Planeta. Ha sido presidente de la Cambra del Llibre de Catalunya (1994-1998), miembro de la Junta directiva del Gremio de Editores de Cataluña, presidente de la Comisión de comercio exterior de la Federación de Gremios de Editores de España y representante de España en la comisión Freedom to Publish; de la International Publishers Associaton.

La lucha por la desigualdad

El primer libro escrito por Gonzalo Pontón tras más de cincuenta años en el mundo editorial, es un trabajo de primer orden histórico; un análisis crítico y en profundidad que quiere descubrir al lector cómo las desigualdades que hoy nos toca vivir proceden de la esencia misma del sistema económico que se forjó en el siglo XVIII. Ese período, lejos de ser una etapa revolucionaria y de ilustración de las sociedades humanas, un peldaño a favor de la igualdad, la libertad y la fraternidad —como reza el arquetipo creado sin fundamento histórico alguno— se convirtió en el primer paso para crear un modelo de sociedad que condenó definitivamente a las clases populares a la explotación, la incultura y la desigualdad. La burguesía creó un sistema económico a medida, el capitalismo, para acabar con el Antiguo Régimen e instaurar su propia visión del mundo, medrando para apear a la Iglesia y a la Monarquía de un poder que le correspondía como agente del cambio económico. Una visión que repasa y compara la realidad en el campo, las ciudades, la educación, el pensamiento político y económico y la cultura en los distintos países de Europa y América. (Pasado&Presente)