Acaban de lanzar una campaña pública para alertar contra la compra ilegal de medicamentos en Internet. ¿Cuáles son los objetivos de esta iniciativa?
Nos hemos planteado varios objetivos. En primer lugar, queremos informar y sensibilizar a la población sobre los límites que hay que tener en cuenta cuando recurren a Internet para buscar y comprar cualquier cosa. Solo las farmacias autorizadas que exhiben el logotipo común europeo para las farmacias en línea pueden vender medicamentos que no requieren receta médica. Es decir, si se trata de fármacos de prescripción es ilegal y si no lo vende una farmacia también. Es lo que dice la ley y es la única garantía que tiene el comprador de que lo que está adquiriendo es, en efecto, un medicamento legal que está indicado para su dolencia. Por eso, hemos elegido el eslogan ‘No compres a ciegas en Internet’. Estamos viendo con preocupación cómo el mercado negro de medicamentos falsificados está creciendo y queremos poner todo lo que esté en nuestra mano para frenar esta tendencia y que la población nos vea y reconozca como los profesionales que garantizamos un acceso seguro a los medicamentos.
¿Qué cifras podría mover este mercado negro de fármacos en España?
Por tratarse de una actividad ilegal, no hay datos fiables sobre la dimensión del problema, pero la Agencia Española de Medicamentos y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que combaten esta lacra nos están advirtiendo que está en aumento. Se calcula que las ventas ilícitas y falsificaciones de fármacos, sobre todo de potenciadores de la masa muscular y de la función sexual, además de complementos vitamínicos y alimenticios, podría rondar los 1.170 millones de euros en España.
¿Les resta mercado? ¿Cómo está la salud económica de la farmacia madrileña?
El mercado de venta de medicamentos sin receta a través de Internet es marginal en España y no representa gran cosa en los ingresos totales de la farmacia. Nuestra alerta tiene que ver con el problema de salud pública que supone y no con la economía. Sí es cierto que las ventas online de todo lo que no requiere receta médica crecerán de forma progresiva durante los próximos años, porque esa es la tendencia y porque hay muchas personas que se han acostumbrado a recurrir a este canal. Por eso debemos estar también ahí para seguir garantizando una prestación farmacéutica profesional también en Internet. Sobre la salud económica de la farmacia, tengo que decir que, desde hace tres años, estamos creciendo pero que todavía no hemos recuperado el terreno perdido durante la crisis. Al sector se nos pidió un esfuerzo desmedido al peso que tenemos en el conjunto del gasto para cuadrar las cuentas públicas. Ahora mismo estamos con ventas en niveles de 2006, pero con más costes y gastos de personal.
¿Qué reclaman a la Administración central?
Pues básicamente tres cosas. En primer lugar, que todos los medicamentos se dispensen en principio en la oficina de farmacia salvo que haya razones técnicas que aconsejen que su administración o seguimiento deba hacerse en el hospital. Hay en estos momentos una dualidad en el mercado y es que la mayoría de los fármacos innovadores se desvían al canal hospitalario, muchos de ellos por razones económicas, con lo que la farmacia ha acabado dispensando medicamentos genéricos de escaso margen. Tenga en cuenta que la mitad de los fármacos que se dispensan en la farmacia tiene un PVP inferior a tres euros. Por otro lado, nos resistimos a aceptar que el sistema de descuentos que grava las ventas de la farmacia y que el Gobierno impuso por Real Decreto en 2000 se cronifique por más tiempo. Ya no hay ninguna razón económica para mantener estas deducciones que están lastrando el crecimiento del sector. Y la tercera es un apoyo efectivo a la transición profesional que estamos promoviendo hacia una farmacia más asistencial que preste nuevos servicios farmacéuticos. Es el camino para seguir avanzando como profesión y para recuperar el protagonismo social y sanitario que siempre ha tenido el farmacéutico. Exige cambios legales que refuercen nuestras competencias y nos permitan responder a las necesidades de los ciudadanos dentro de un entorno sociosanitario. En esta línea estamos trabajando en el Colegio junto con la Consejería para dotarnos de una nueva línea de ordenación farmacéutica que nos permita abrir este nuevo espacio profesional con garantías.
¿Cuándo estará lista la nueva ley de farmacia?
Confiamos que esté aprobada antes de 2018. La actual data de 1998 y conviene actualizarla para responder a las nuevas necesidades tecnológicas, demográficas y a las nuevas aspiraciones profesionales de los farmacéuticos. Buscamos un reconocimiento jurídico de la farmacia asistencial y un refuerzo del papel de las oficinas y sus profesionales como agentes de salud, con el fin de contribuir a la mejora de la calidad de la asistencia sanitaria recibida por los pacientes y ciudadanos. Estamos yendo paso a paso en el terreno de los nuevos servicios profesionales y queremos avanzar en servicios relacionados con el uso de los medicamentos, en servicios de Atención Farmacéutica que contemplen el acceso al historial farmacoterapéutico o la adherencia en programas específicos para mayores y polimedicados o en servicios de asistencia farmacéutica, a través de cribados o la asistencia domiciliaria.
¿En qué otros proyectos trabajan?
Tenemos muchas líneas de trabajo abiertas pero me gustaría destacar los preparativos para celebrar la próxima edición de Infarma Madrid 2018. Se trata del mayor congreso y salón farmacéutico de los que se celebran en España y uno de los punteros a nivel europeo. Tengo que decir que hemos encontrado una fórmula de éxito gracias a la colaboración que mantenemos con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona desde el año 2012. Hemos demostrado que sumando fuerzas llegamos más lejos. Cada edición se celebra de modo alterno entre ambas ciudades y hemos conseguido incrementar cada año el número de farmacéuticos, congresistas, expositores y espacio ferial contratado. Abriremos las puertas el próximo 13 de marzo y esperamos llegar a la cifra de 30.000 visitantes alcanzados en la última edición.