En la sexta sesión del juicio a "La Manada" han testificado dos agentes de la Policía Foral por la supuesta violación en grupo en los Sanfermines de 2016. Al termino de la sesión, el abogado de la joven, Carlos Bacaicoa, ha asegurado en declaraciones a los periodistas que del testimonio de los policías sobre el audio del vídeo grabado por los cinco sevillanos acusados se concluye que "no hubo consentimiento por ningún sitio" por parte de la chica para mantener relaciones sexuales. En este sentido, Bacaicoa ha reiterado que fue "de todo menos consentido".
Por su parte, el abogado de tres de los procesados, Agustín Martínez Becerra, ha considerado que con los 96 segundos de grabación que hay "en forma alguna puede quedar acreditado lo que se pone de manifiesto por la parte contraria". En este sentido ha añadido que "no" se le escucha a la joven hablar y a los procesados solo "frases y expresiones muy breves", por lo que "no implica consentimiento ni la interpretación contraria".
En la misma sesión han declarado los profesionales de la Policía y de laboratorio que se encargaron de las huellas dactilares y del ADN, y los forenses que examinaron a la joven madrileña. Según han indicado los últimos, sostienen que las lesiones que presentaba, ente ellas diversas erosiones, eran compatibles con su relato de una agresión sexual con penetración. Un testimonio que tras las preguntas de las defensas ha dejado "suficientemente matizado e ilustrado el contenido de las propias periciales", a juicio de Martínez Becerra.
En torno a la polémica suscita por la decisión del tribunal de aceptar como prueba el informe de unos detectives sobre la actividad de la denunciante en redes sociales, su abogado ha dicho a los periodistas que la mujer tiene "derecho a hacer una vida normal y aparentar que no ha pasado nada", mientras que el letrado de tres de los acusados ha afirmado que "en ningún caso se está produciendo ningún ataque a la intimidad" de la joven.