Efe | Miércoles 22 de noviembre de 2017
Los barones socialistas se rebelan de nuevo contra Ferraz.
El Cupo vasco ha desencadenado una nueva trifulca en el PSOE, apenas seis meses después de que Pedro Sánchez se afianzara como secretario general del partido. Los barones socialistas reprochan a Sánchez no haber exigido un nuevo modelo de financiación autonómica, cuando está a punto de aprobarse el Cupo en el Congreso.
De puertas afuera, ninguno de los dirigentes autonómicos está en contra del Cupo vasco, pero lo cierto es que están comenzando a surgir voces críticas como la de la presidenta andaluza, Susana Díaz, que considera que la financiación de las comunidades debe replantearse.
Por su parte, Ximo Puig, al frente de la Generalidad valenciana dice que no tiene sentido aprobar sólo la financiación vasca, mientras que otras comunidades autónomas siguen teniendo problemas de financiación.
El Cupo vasco es un pilar clave para que el PP saque adelante los presupuestos junto con el PNV y, para estupefacción de los barones, cuenta con el apoyo del PSOE de Ferraz y el vasco.
La portavoz del PSOE en el Congreso, Margarita Robles, negaba este miércoles la mayor y decía que no tiene constancia de que exista una rebelión entre los barones socialistas por la aprobación esta semana del Cupo vasco, concierto económico con el País Vasco que, a su juicio, nadie pone en cuestión en su grupo parlamentario.
En declaraciones en los pasillos del Congreso, Robles se ha referido así a las declaraciones de líderes territoriales del PSOE, como la presidenta andaluza, Susana Díaz, que aseguraron que lo deseable hubiera sido que el nuevo sistema de financiación autonómica y el cupo se hubieran negociado de forma paralela.
Robles ha reconocido que en la reunión ayer del grupo socialista en el Congreso hubo un "debate teórico muy enriquecedor" sobre el Cupo, pero "en ningún momento se puso en cuestión" el concierto.