(Foto: Efe).
PODRÍA CONSIDERARSE UN DELITO DE INCITACIÓN AL ODIO
EL IMPARCIAL/Efe | Miércoles 22 de noviembre de 2017
Los Mossos investigan si el delito guarda relación con el procés.
Sin calefacción y sin televisión, así han dejado unos desconocidos la segunda residencia de la fiscal jefa de Barcelona, Ana Maria Magaldi, situada en un pueblo del Pirineo.
Los acontecimientos tuvieron lugar el pasado fin de semana y los hechos ya están siendo investigados por los Mossos d’Esquadra.
Los intrusos se limitaron a causar daños en el sistema de calefacción, el riego por aspersión y los cables de la televisión, sin llevarse nada del domicilio. Tampoco hay ninguna pintada ni nota alguna que permita identificarlos o averiguar su motivación. En esta misma línea, se investiga si el allanamiento de la segunda residencia de Magaldi está vinculado al papel de la Fiscalía en el proceso independentista. Si llegara a confirmarse que la motivación fue política, los intrusos podrían ser acusados de un delito de incitación al odio, entre otros ilícitos penales.
En la denuncia que presentó en la comisaría de la policía catalana, la fiscal detalló los daños causados en el cuarto de servicios de su propiedad, que está separado de la vivienda. Agentes de la policía científica de los Mossos d'Esquadra inspeccionaron el lunes el trastero donde entraron y estuvieron recogiendo huellas y otros indicios que les permitan identificarlos.
No se trata de la primera figura judicial que sufre este tipo de ataques. Precisamente, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado este martes en el pleno del Congreso que se están produciendo pintadas, atentados contra el patrimonio y hasta cortes de suministro eléctrico en domicilios de jueces y fiscales en Cataluña. Incluso el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, ha asegurado que los juzgados catalanes han recibido varias peticiones de jueces para ser trasladados de esta comunidad por la "situación de tensión personal" desencadenada por el procés.
La fiscal Ana María Malgadi cuenta con escolta policial desde hace semanas, coincidiendo con las actuaciones del ministerio público contra el proceso soberanista, entre ellas las querellas que han comportado el ingreso en prisión de los miembros del Govern cesado y de los líderes de las entidades soberanistas Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.
El pasado mes de febrero, Magaldi denunció públicamente que había sido increpada, con gritos de "fascista" y "vete de Cataluña" por un joven que protestaba a las puertas del Palau de Justicia, donde se celebraba el juicio contra el expresidente de la Generalidad Artur Mas por la consulta del 9-N.
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