El Consejo de Ministros estudia la propuesta de nombramiento del magistrado de lo Penal del Tribunal Supremo Julián Sánchez Melgar como nuevo fiscal general del Estado tras el fallecimiento de José Manuel Maza, han indicado a Efe fuentes del Supremo y del Poder Judicial.
Sánchez Melgar (Palencia, 1955) es magistrado del Supremo desde enero del año 2000 y procede del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. El magistrado es de orientación conservadora y experto penalista.
Fuentes del Supremo han confirmado a Efe que tiene casi garantizada la plaza, para la que también se han barajado José Ramón Navarro, presidente de la Audiencia Nacional y Miguel Colmenero, también juez del Supremo. Este segundo ha sido descartado a última hora.
Con la propuesta de Sánchez Melgar, el Ejecutivo mantiene la línea por la que optó con José Manuel Maza: un magistrado de lo Penal del Supremo, con dilatada experiencia y de corte conservador.
Una vez el Consejo de Ministros haya tomado la decisión, llevará la propuesta al Rey, quien será quien formalice el nombramiento de nuevo Fiscal General del Estado. En todo caso, antes la designación definitiva requiere el informe del Consejo General del Poder Judicial y la comparecencia del candidato ante el Congreso de los Diputados.
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado hoy que no cree que la elección de Sánchez Melgar cambie sustancialmente el rumbo de la institución ante el "procés". Catalá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en el que ha empezado la tramitación de la designación del nuevo fiscal, ha querido dejar claro que "la defensa del interés general lo va a hacer una institución, no una persona".
El candidato a fiscal general, Sánchez Melgar (Palencia, 1955), representa una línea continuista sobre el fallecido José Manuel Maza, su predecesor: respetado experto penalista, conservador, cercano al presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Manuel Marchena, y de talante favorable al diálogo y personalidad accesible. Melgar formaba parte, junto a otros cinco magistrados, de la sala que admitió a trámite la querella que el fallecido Fiscal General presentó contra la Mesa del Parlamento de Cataluña.
El magistrado, que tras una serie de recientes jubilaciones era uno de los más veteranos miembros de la Sala de lo Penal del Supremo, tiene en su carrera varios asuntos destacables, entre los que destaca el haber sido ponente de la llamada "Doctrina Parot", la jurisprudencia que hizo posible el cumplimiento íntegro de las condenas para miembros de ETA.
Además de ser ponente de la citada doctrina, que tumbó el Tribunal de Estrasburgo tras años de aplicación que mantuvieron en prisión a terroristas y peligrosos criminales, Melgar tiene otros capítulos reseñados, como su voto particular contrario a la llamada Doctrina Botín.
En aquella ocasión votó, junto a otros magistrados de orientación progresista, en contra de la mayoría y, por tanto, del fallo favorable al desaparecido banquero. En su haber hay otra particularidad: la de ser el magistrado de enlace en el control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Lucas es quien ejerce prioritariamente ese trabajo, pero Melgar era su sustituto en caso de ausencia o imposibilidad en la autorización de escuchas del servicio de inteligencia y también de entradas en viviendas. En ese puesto, el actual fiscal podría haber entendido de asuntos de Estado en los que ahora deberá intervenir como jefe del Ministerio Público.