El mejor fútbol de Lanús era la garantía a la que se aferraba el novato bloque argentino para tratar de remontar el 1-0 desfavorable cosechado en la ida ante Gremio. Los cariocas partían como favoritos, pues contaban con la experiencia de haber levantado el máximo trofeo americano en 1983 y 1995. Así pues, 'La Fortaleza' se desplegó como en sus mejores días para empujar a los locales en la complicada empresa que afrontaban en el partido final de esta edición de la Copa Libertadores.
El envite arrancaría como el capítulo precedente: Gremio buscó una mejor salida de vestuarios, más intenso y con mayor personalidad, llegando a jugar en cancha ajena. Pero Lanús fue, poco a poco, imponiendo su estilo para granjearse la posesión y el control del envite. Su asociación coral horizontal, controladora, le valió para asentarse pasado el primer impulso. Su intención era contemporizar y no exponerse en busca de la eliminatora, pues un solo tanto les permitiía empatar el global.
Pero no conseguirían los de Almirón traducir su manejo del cuero en peligro y los errores de concentración en esta instancia son realmente pesados. Así lo constatarían los argentinos en el minuto 26, cuando Fernandinho arrebató la cartera a José Luis Goméz en la medular. Se desataría, en consecuencia, una transición venenosa que el propio Fernandinho se encargaría de conducir y rematar, en solitario, ante la infructuosa salida del meta Andrada.
El 0-1 rompió el plan de un Lanús que rozó la salida de eje y sólo puso seguir pasándose la pelota en zonas intrascendentes. De hecho, al borde del descanso otro fogonazo de la calidad y verticalidad visitante sentenciaría el título. En esta ocasión, la del minuto 41, emergió Luan, la estrella de los blanquinegros. El mediapunta se erigió en el jugador decisivo al controlar con seda un pase largo, sentar a dos zagueros y dibujar una vaselina de fantasía ante el portero oponente.
El golazo del 0-2 cimentó un muro insalvable para los argentinos. De camino al descanso pudo llegar el tercer gol brasileño, pero Lanús ganó el intermedio para, al menos, acordar un respingo que les valiera defender su honor y legitmidad como finalista -la remontada histórica sobre River pareciera haber vaciado su fuelle mental y físico-. Así, el segundo acto arrancó con la lesión de Arthur -minuto 50-. La salida de la dinámica de una de las piedras nucleares cariocas -entró Michel- espoleó a un cuadro local que rozó el recorte de la brecha por medio de Sand, su goleador. Remataría lamiendo la madera el punta en el minuto 55.
Pero Gremio, astuto, jugó con los nervios oponentes y se hizo con la posesión para congelar el duelo. Sus circulaciones, defensivas, anestesiarían la reacción rival. Por ello, Almirón sacó al defensa Herrera para introducir al delantero Damián Marcelino Moreno. Su apuesta era definitivamente ofensiva. No había nada que perder y la épica sólo salvaría a su conjunto. Un parámetro éste al que estaban acostumbrados a abrazar con éxito.
Y la modificación surtió efecto. Volvería a cambiar la dirección del viento y Jalison derribó a Sand en el área. Entonces, en el 70, el goleador trasnformó la pena máxima con categoría y activó el gen competitivo y agónico de Lanús. El asedio postrero sobrevino, congraciado con la expulsión de Ramiro -minuto 82-. Pero Gremio evidenció su categoría, también en la seriedad en el achique, y la respuesta local se tornó en nada. Las escaramuzas entre los hinchas ante la superioridad brasileña darían paso al encumbramiento del entrenador Renato Gaúcho -campeón también en el 83, en aquel brete como jugador de Gremio-.
De este modo, el favorito ajustició al debutante en finales de la Libertadores. Los blanquiazules vengaron sus subcampeonatos registrados en 1984 y 2007, sellando el pase al Mundial de Clubes de los Emiratos Árabes Unidos, donde pueden cruzarse con el Real Madrid. Lo hicieron refutando su estatus en el día definitivo. Este miércoles redondearon la senda que dejó en la cuneta a Godoy Cruz (0-1 y 2-1), Botafogo (0-0 y 1-0) y a Barcelona de Guayaquil (0-3 y 0-1).
- Ficha técnica:
1. Lanús: Esteban Andrada; José Gómez, Rolando García, Marcelo Herrera (m.65, Damián Marcelino Moreno), Maximiliano Velázquez (m.87, Germán Denis); Román Martínez, Iván Marcone, Nicolás Pasquini; Alejandro Silva (m.77, Matías Rojas), José Sand y Lautaro Acosta.
2. Gremio: Marcelo Grohe; Edilson, Pedro Geromel, Bressan (m.81, Rafael Thyere), Bruno Cortez; Jailson, Arthur (m.51, Michel), Ramiro, Luan, Fernandinho; y Lucas Barrios (m.75, Cícero).
Goles: 0-1, m.26: Fernandinho. 0-2, m.41: Luan. 1-2, m.71: José Sand.
Árbitro: El paraguayo Enrique Cáceres. Expulsó a Ramiro a los 82 minutos y amonestó a García, Velázquez, Silva, Edilson, Jailson, Cortez y Grohe.
Incidencias: partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores jugado en el Estadio Ciudad de Lanús Néstor Díaz Pérez, conocido como 'la Fortaleza', de la provincia de Buenos Aires, ante unos 47.000 espectadores.