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Fórmula Uno. Vettel y Hamilton se alían para atacar a Fernando Alonso

DESCONFÍAN SOBRE EL POTENCIAL DEL ESPAÑOL DE CARA A 2018

M. Jones | Domingo 03 de diciembre de 2017
Con la temporada acabada, los dos primeros del Mundial se han despachado contra el español.

El 26 de noviembre, en la resaca del último Gran Premio de 2017, el de Abu Dabi, Sebastian Vettel proclamó que "me fastidia decirlo, pero Lewis fue mejor y lo felicito". De esta manera acabó una serie de punzadas que intercambio con el británico a lo largo del calendario, cuando Ferrari dominaba y la remontada de Mercedes empezaba a asomar. Pues bien, ahora que se ha dado carpetazo a la temporada, el alemán, que ha sido el mejor en las pruebas de neumáticas celebradas en esta semana, ha querido pasar factura a sus cuentas pendientes.

Que no le gusta perder y que su carácter levanta muchas suspicacias son circunstancias bien conocidas por sus acólitos y enemigos de la parrilla. Pero por sabidos no van a dejar de reproducirse los síntomas de esa mala fama. Y el alémán se ha soltado en una entrevista concedida en sus días libres y de estancia en el Emirato, cuando la batalla ya ha terminado.

Declara el cuatro veces campeón del Mundial que su error en Baku no terminó de sentenciar su candidatura. Asume, también, que fueron peores que Mercedes, aunque elude que si no hbiera estado Hamilton, tal escudería no se habría llevado la gloria. Y no esconde su rabia por el resultado final: ¿Por qué no logré el título? ¿Por qué no volví a ser campeón mundial? Eso implica que podrías haberlo hecho. Si surge la misma pregunta una y otra vez, puede ser molesto.

"Los mejores pilotos del presente son los de los tres grandes equipos: Mercedes, Ferrari y Red Bull. Con esos ya tenemos seis pilotos y, después, también tenemos a Alonso, Wehrlein, Hülkenberg y Ocon", expuso antes de manifestar que "no me importa que Fernando Alonso se autodenomine favorito para el 2018".

Y concluyó su alegato mostrando su apoyo al Halo -en favor de la seguridad del piloto-, desacreditando a la Fórmula E ("Este no es el futuro para mí. La movilidad eléctrica está en aumento, pero cualquiera que se identifique con el automovilismo y las carreras, y sea honesto, no puede hacer mucho con la Fórmula E"), y evidenciando su cara menos políticamente correcta. Sobre el intneto de regreso de Kubica, que casi pierde la vida en un accidente, expilica lo siguiente: "Creo que es muy trágico lo que le sucedió. Estaba considerado un futuro campeón. Sin embargo, no entiendo por qué ahora está presionando para un regreso. ¿Por qué no lo hizo antes? Sería una buena historia para él, pero una pena para los pilotos más jóvenes, a quienes les quitaría un coche".

Por otra parte, el nombre que le ha traído de cabeza, sigue alimentando la relación de amor-odio con respecto al piloto español por excelencia. Y es que si en el mes pasado demostraba su admiración y respeto ante Alonso al considerarle el único compañero de escudería con el que ha aprendido -en detrimento de Rosberg, del que dijo no haber sacado nada positivo-, ahora marca distancias con el ovetense.En este punto de su carrera no quiere ni imaginarle como compañero.

Ya presionó a Mercedes en esta línea antes de que Alonso decidiera su futuro, llegando a convertir a Bottas en uno de los mejores políticos del planeta, si se atiende a la retórica de aquel momento usada por el inglés. Este domingo se ha publicado una entrevista en la que Hamilton es tajante: "No, eso nunca ocurrirá. Toto Wolff comprende cómo funcionan las dinámicas interpersonales de un equipo. Lo compararía con un imán: cuando dos polos norte se encuentran, se repelen entre sí. Necesitas un polo norte y un polo sur. Dos iguales dan como resultado energía negativa, como en 2007 entre Alonso y yo".

En aquella temporada eran los pilotos estrella de un McLaren disparado hacia el título, pero su competitividad se salió de madre hasta el punto de alejar de Woking la victoria final. La apresurada vuelta del asturiano a Renault después de aquellos meses fue testimonio de la tensión cultivada entre ambos. Por tanto, no volverá a lucir el mismo mono dos de los nombres que más respeto se han ganado entre sus colegas en las últimas décadas.

"Podría ser una pelea entre nosotros, Ferrari, Red Bull y McLaren en 2018", finaliza un Hamilton que, como su escudería, están expectantes ante el cambio de modelo que la generencia de la Fórmula Uno pantea para 2021. Una maniobra que obligaría a todos los equipos a trabajar de cero y, por tanto, sepultaría las distancias granjeadas por las relaciones de fuerzas fijadas en la era de los híbridos.

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