"Tenemos que mejorar si queremos aspirar a ser campeones del mundo. Como estamos hoy no nos alcanza (para ganar el Mundial) ni mucho menos. Hoy por hoy hay selecciones mejores que nosotros, como Brasil, Alemania, Francia y España". Así de tajante se mostró Lionel Messi en la entrevista publicada este miércoles por la televisión argentina TyC Sports. El astro del Barcelona, que se ha quitado un peso de encima sobresaliente tras clasificar a su selección para Rusia 2018, ha ofrecido otra charla pública posterior al silencio decretado como protesta por las críticas que la prensa dedicó al seleccionado durante la fase clasificatoria para dicho torneo.
"Creo que tenemos el tiempo necesario en estos partidos y antes del Mundial para mejorar. Vamos a tener un mes (desde que acabe la temporada de clubes) y dejar todo claro para el arranque", avanzó antes de adentrarse en el tenso viaje que ha desembocado en una clasificación más agónica de lo esperado pero coherente con el despido de dos entrenadores y el reinicio del proyecto en tres ocasiones. Tuvimos partidos buenos o momentos buenos con Sampaoli. Pero no fueron muchos partidos los que tuvimos con él y también se mezcló con la presión y la necesidad de ganar. Y no es fácil jugar en esos momentos, con muchos chicos nuevos. Muchos chicos que no estaban acostumbrados a pasar por ese momento con la Selección. Y eso te hace jugar de otra manera", aguyó.
Tragado ese trance, Messi compartió su visión de situación. Esta es el cartucho final para proclamarse campeón del Mundial. El próximo verano se jugará todo a una carta. Así lo ha expresado: "En en la Argentina estás obligado a ganar siempre y el Mundial de Rusia es la última oportunidad para toda esta camada". Con ese "esta camada" se refiere a nombres como él, Di María, Agüero, Higuaín, Mascherano o Demichelis. Y ha subrayado que "si a nosotros nos va mal en el Mundial, tenemos que desaparecer todos de la selección".
"Están esperando a que esta camada se vaya porque lleva mucho tiempo sin ganar algo y los que critican se cansan de ver siempre las mismas caras. Si nos va mal tenemos que desaparecer todos de la selección pero las criticas pasaron de lo normal y se metieron en lo extra futbolístico. La amargura que sentimos es porque sabemos lo que nos espera si nos va mal. La gente quiere resultados y si no ve eso quiere caras nuevas. Nosotros lo sentimos así", describió sobre la erosión que viene arrastrando y que ha confluido en esta suerte de ultimátum a sí mismo para alcanzar a Maradona.
Preguntado por los motivos por los que perdieron tres finales desde 2014, Messi señaló que "no volví a repasar las finales anteriores". "Lo que tengo son recuerdos que me quedaron de ahí pero no volví a ver situaciones ni nada. Fuimos merecedores de ganarlas, porque sin haber jugado bien tuvimos las ocasiones mas claras, tanto en el Mundial como en las Copas América. Tendría que repasarlas para ver qué hicimos mal para no ganarlas, pero pienso que fuimos merecedores de ganar dos", sentenció.
Y entró el argentino legendario en temas relacionados con el Barcelona. "Es jodido estar sentado en el banco porque desde fuera parece más fácil y ve cosas que no se hacen en la cancha que ve desde fuera, pero entendí que el año es largo, que hay momentos de la temporada que son más duros que otros porque van pasando los años y hoy el cuerpo pasa factura por jugar muchos partidos", respondió ante la cuestión relativa a sus suplencias de este curso.
Finalmente, se pronunción sobre uno de los asuntos que más escuecen en el presente culé. Con la baja de Umtiti se ha desnudado la falta de centrales puros de garantías de la que adolece el coloso catalán. Tanto es así, que días antes de que el francés se lesionara en el empate ante el Celta, Mascherano declaró que se quería ir del equipo en busca de minutos. Pues bien, ahora que sólo Vermaelen apunta como pareja de Piqué en el próximo mes, el mediocentro argentino reconvertido a central presiona al club para que le mejore el contrato y el minutaje o se marchará sin mirar atrás.
"Quiere terminar jugando y no estando en el banco, por más que sea el de Barcelona. Hoy por hoy no se siente fijo dentro del equipo y no quiere regalar nada, dar todo para ganarse el lugar y estar. Entiendo si 'Masche' quiere irse a buscar minutos a otro club", zanjó un Messi más abierto al mundo que de costumbre.