este fin de semana se celebra el congreso regional
Miércoles 09 de julio de 2008
Las últimas dimisiones de Carmen Rubio, concejal del PP de San Sebastián, y de Pedro Altuna, miembro de la ejecutiva del PP de Guipúzcoa, corroboran el malestar que un mes después del Congreso Nacional del partido en Valencia sigue entre lo que se ha denominado "el sector más crítico".
Así, el miembro de la ejecutiva del PP de Guipúzcoa, Pedro Altuna, alega en su dimisión la "deriva" que, a su juicio, está llevando su partido. En una carta abierta, titulada "Gracías María", agradece a la todavía presidenta de la formación su labor y le traslada su apoyo ante la decisión de renunciar a presentarse nuevamente al cargo.
Con esta decisión, Altuna se suma a la adoptada por la edil del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián Carmen Rubio, quien anunció hoy, a través de otra carta su dimisión, que responde al hecho de no querer formar parte de un equipo que "va de simpático" pero "ha triturado" a la que fuera presidenta del PP vasco, María San Gil.
Altuna, tras denunciar que la política es "ingrata", afirma que hay "muy pocas personas íntegras", entre las que cita a María San Gil, Regina Otaola o Carmen Rubio, que, a su juicio, están en política "para defender lo que siempre han constituido los principios del PP y no para trepar u obtener beneficios".
"Porque cuando, una vez más, te viste obligada a elegir entre lo que era justo y lo que era fácil no dudaste ni un segundo. Así eres tú. Tampoco esta vez te tembló el pulso. Has librado con éxito muchas batallas a lo largo de tu vida pero esta habrá sido, sin duda, la más dura y desagradable de todas: La de tener que cumplir con tu ineludible deber de tener que informarnos a tus compañeros del PP del País Vasco, que muchas cosas habían cambiado en el PP y que Mariano Rajoy no era merecedor de tu confianza. Gracias por tu difícil pero valeroso paso", señala en referencia a San Gil.
El dirigente del PP lamenta que los "leales" a la presidenta del partido "o lo que es lo mismo a los ideales del PP" se les denomine ahora "críticos". "María, has tenido que oír y oirás palabras y verás gestos que te helarán la sangre por parte de personas de corazón de hielo a las que, debido a tu incapacidad para concebir la traición y la falsedad, considerabas tus amigos y compañeros", asegura.
Por su parte, Carmen Rubio, una de las seis ediles con que cuenta el PP en San Sebastián, que se incorporó al Ayuntamiento donostiarra en 2002 tras la baja de Cote Villar, explica en una misiva, titulada "Gracias, María", las razones de su dimisión.
"María, no quiero y no puedo dejarte sola. He estado durante tu liderazgo, luchado a tu lado por mis ideales y en defensa de los principios que comparto contigo, y que son la idea de España como una gran nación, la familia, la libertad y la justicia. Pero sin complejos y con mayúsculas. Sin cambiar el discurso porque ya estábamos en el centro y sin pedir perdón por ser coherentes y firmes", destaca la concejal.
Precisa por ello que no le "resulta fácil formar parte de otro equipo", el que "ha triturado" a San Gil, "el que va de simpático, porque la política no es eso. Por eso lo dejo", indica.
Sin embargo, y a pesar de su apoyo inicial a San Gil, la presidenta del PP de Guipúzcoa, María José Usandizaga, ha dicho hoy que su compañera Carmen Rubio se encuentra entre "los pocos" miembros de su partido que "en este momento en lo que se empeñan es en destruir".
Usandizaga ha expresado su sorpresa por la carta de Rubio "a dos días del congreso" de los populares vascos, en la que explica que no le resulta "fácil" formar parte del equipo que "ha triturado" a la todavía presidenta del PP vasco, María San Gil, que será sustituida por Antonio Basagoiti en la convención de este fin de semana en Bilbao.
"Hemos pasado todos por momentos difíciles, evidentemente de crisis, y por lo que estamos la inmensa mayoría es por construir el futuro, por seguir adelante y no por destruir como hay unos pocos", ha subrayado la presidenta del PP guipuzcoano.
La dirigente del PP ha afirmado a Efe que esa misiva es "absolutamente distinta" a la que le entregó a ella hace unos días, en los que alegaba "motivos personales" para renunciar a su cargo de concejala, y que Usandizaga no ha hecho pública porque Rubio se lo pidió así.
Ha señalado que la edil, compañera también del grupo popular en el consistorio donostiarra, le dijo que lo quería dejar porque "lo estaba pasando mal" y ella trató de "hacerle ver" que no se podía dejar el Ayuntamiento "de la noche a la mañana" y que "suponía un abandono".
"Ahora habla de motivos de partido, en el que a lo mejor no está a gusto y quiere irse destruyendo, pero es que el Ayuntamiento de San Sebastián es otra cosa. Yo conté con ella para la lista y, desde luego, está dejando tirados y defraudando a los electores que han confiado en ella", ha recalcado.
Ha indicado que están buscando a la sustituta de Rubio, que será "una persona totalmente capacitada" y que el PP seguirá "trabajando en la misma línea" en este Ayuntamiento.
También en el Congreso Nacional en Valencia San Gil estuvo muy presente, ya que Ángel Acebes la nombró en su discurso como cabeza visible "luchando contra la cobardía y amenazas de otros para que todos y cada uno de los españoles tengamos plena libertad". Éste fue uno de los momentos álgidos de su discurso, ya que un público emocionado no dudó en ovacionar a la dirigente vasca.
En la cita de Valencia y tras la presentación de la nueva directiva que acompañaría a Rajoy, quedó muy claro que en la nueva línea no había cabida para este sector "crítico".
María San Gil ya explicó que dejaba la vida política porque discrepaba con la dirección de su partido sobre cómo debe enfrentarse a la "dispersión de la idea nacional que permite a los nacionalistas vascos seguir avanzando hacia la autodeterminación".
San Gil remitió una carta a los afiliados de su partido en Euskadi en la que exponía que, a su juicio, en los últimos cuatro años se estaba produciendo una operación "orquestada por el Gobierno" que consistía en la "dispersión de la idea nacional" de España, lo que "permitía a los nacionalistas vascos seguir avanzando hacia la autodeterminación", y marginaba al Partido Popular de forma "disimulada" con "buenas palabras".
Además, la dirigente de los populares vascos cree que la acción política de su partido debería "estar dirigida a una oposición frontal" a este proyecto, pero en los últimos meses y especialmente durante el último congreso del PP de Valencia ha podido "confirmar" que la dirección del PP tiene "una visión completamente distinta" a la suya respecto a la forma de enfrentarse a esa situación, a la que se ha sumado "una parte mayoritaria de los dirigentes vascos".
Todo ello, unido a su "desconfianza en Mariano Rajoy" y a su percepción de que ella no responde tampoco "a la confianza de la dirección del PP vasco" le hace pensar que "lo más honrado" es apartarse de la vida política.
Tras el anuncio de la salida de San Gil las reacciones de sus compañaeros en el País Vasco no se hicieron esperar. Lo insólito es que todos daban su apoyo a excepción del secretario general del PP de Álava, Iñaki Oyarzabal.
Antonio Basagoiti, presidente del PP en Vizcaya y futuro líder del partido en la comunidad, respaldó "absolutamente" a su presidenta, María San Gil. Es más, pidió "con toda la humildad" a Mariano Rajoy que "hiciese más caso a María San Gil y que hiciese más caso al PP vasco". Basagoiti sentenció: "Bastante se da ya la vida de uno por la defensa de las libertades como para que luego le hagan caso regular".
En la misma línea se manifestaron otros dos dirigentes populares vascos. Regina Otaola, alcaldesa de Lizartza, lamentó que en su partido "no se apostase, o al menos parece que no se apuesta, por la defensa de la libertad y de la dignidad de la persona, sobre todo en el País Vasco".
Por su parte, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, incidió en quela "importante decisión" de San Gil de apartarse de la redacción de la ponencia que se iba a llevar al Congreso de los "populares" "estaba avalada mayoritariamente" por el PP del País Vasco. Y para que no quedase duda alguna, añadió: "Como secretario general puedo decir que hay un respaldo inequívoco del PP del País Vasco a San Gil, que es la mejor persona para interpretar las claves del PP".
La presidenta del PP de Guipúzcoa, María José Usandizaga, declaró su "apoyo incondicional" a su homóloga del PP vasco. A su juicio, San Gil es "el mejor exponente de la defensa de la libertad por la que estamos luchando".
Carlos García, presidente de Nuevas Generaciones del País Vasco, incidió en que María San Gil es "es un ejemplo de cómo defender los principios y las ideas en las condiciones más difíciles. Por eso depositamos nuestra confianza plena en ella, que siempre ha sido el referente para nosotros y para miles de vascos y para millones de españoles".
En radical discrepancia con el resto de líderes vascos del PP, el secretario general de los populares alaveses, Iñaki Oyarzabal, consideró la decisión de su compañera "exclusivamente personal", además de "unilateral" y "equivocada, en la actual situación", y que "no estaba discutida ni respaldada por el PP vasco". Sus palabras anteceden a las de Basagoiti, Barrio y otros dirigentes vascos.
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