La derrota electoral habría llevado al líder del PPC, Xavier García Albiol, a plantear en la noche de este jueves a Mariano Rajoy la posibilidad de su dimisión. Así lo han afirmado fuentes conocedoras de la conversación que mantuvieron ambos dirigentes de la formación popular en los minutos posteriores a la confirmación de la victoria de Ciudadanos en votos y del bloque secesionista en escaños. Según se ha filtrado, el jefe del Ejecutivo consideró que ese no era el momento oportuno.
Los malos resultados del PPC -ha pasado de once diputados a sólo tres- llevaron a Albiol, según se relata, a argumentar ante el presidente del Gobierno la idoneidad de aprovechar esta debacle para abrir una nueva etapa del partido en Cataluña. Contemplaba el mandatario catalán coherente la obligación de tomar decisiones cuando antes mejor con el fin de pasar página y encontrar caras nuevas que reflotaran a la formación.
Pero Rajoy le pidió esperar. No era el momento para marcharse, expuso el jefe del partido. Y en la mañana de este mismo viernes Albiol habría conversado con el coordinador general del partido, Fernando Martínez-Maíllo, para confirmar que Rajoy no había cambiado de opinión. Todo ello antes de salir ante los medios y dar la cara. Maíllo le corroboró que el presidente sigue pensando que es el indicado para liderar al PPC y también lo han hecho los demás dirigentes a los que ha consultado en las últimas horas.
El apoyo del PP a Albiol es unánime. Por tanto, al mediodía, y antes de comparecer en la reunión del comité ejecutivo nacional del Partido Popular, el catalán expuso ante los micrófonos que dimitir sería "lo más fácil" para él tras los malos resultados obtenidos. Corresponde a "todos" trabajar para reflexionar, analizar los resultados y "aportar una solución", ya que se "debe haber un replanteamiento muy profundo" en el PPC. Este ejercicio, ha dicho, ha de hacerse "desde la serenidad, la responsabilidad, la coherencia y la generosidad".
Las mismas fuentes que han aclarado la charla que frenó el abandono de Albiol han subrayado que la cúpula del partido no cree que sea este intervalo de bache el adecuado para que se desate una discusión interna que derive en la elección del siguiente líder del PPC. En ese sentido, abogan por esperar, ya que dicho partido todavía podría obtener un cuarto escaño en Tarragona -lo ha perdido por once votos- que vendría de los residentes ausentes.
Por último, se arguye que la situación catalana es lo suficientemente delicada como para merterse en líos intestinos. De hecho, el partido esta centrado en solventar la incertidumbre que han arrojado los comicios. El horizonte de una nueva hoja de ruta indepenentista unilateral es una preocupación notable en Génova y sus consecuencias en la economía son incalculables todavía. Por ello, ha quedado descartada la dimisión de Albiol.