El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presidió este martes en el Palacio de la Moncloa la firma del acuerdo social para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que en 2018 será de 735,9 euros en catorce pagas frente a los 707,6 euros actuales.
En un acto en Moncloa, Rajoy y la ministra de Empleo, Fátima Báñez, han rubricado el acuerdo con los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, y los presidentes de CEOE, Juan Rosell, y Cepyme, Antonio Garamendi para una subida progresiva del SMI hasta alcanzar en 2020 los 850 euros.
Rajoy, que ha recordado que este año se crearán 600.000 empleos y que el objetivo es llegar a los 20 millones de ocupados en 2020, ha subrayado que aún quedan más de 3 millones de personas que buscan empleo y que deben ser "un acicate" para trabajar "todos unidos".
"El esfuerzo ha merecido la pena y anima a seguir trabajando para que la recuperación llegue hasta la última persona que la necesita", ha afirmado Rajoy. El presidente del Gobierno ha dicho que, con las cifras económicas que se manejan, afronta el futuro con "optimismo", aunque ha recordado que aún quedan importantes retos.
Sobre la subida del SMI, Rajoy ha apuntado que "es razonable y sostenible" ya que liga las alzas a que la recuperación siga. Para que se den las subidas, ha recordado, la economía debe crecer al menos un 2,5% cada año y crearse 450.000 empleos. "Son límites prudentes", ha defendido
Rajoy también ha pedido el apoyo a este acuerdo del resto de fuerzas políticas, de las que espera "estén a la altura", y ha querido destacar el "tesón y el coraje" de los españoles que, trabajando unidos, han sido capaces de superar grandes metas.
España, ha subrayado, "es un gran proyecto compartido que mejora con el concurso de todos".
"Es mucho lo que nos une", ha concluido Rajoy, que ha pedido "hacer más por lo que más lo necesitan" y sentar así las bases de "un empleo de "más calidad" en una "gran nación llamada España".
Según señaló Báñez el pasado martes, el incremento del 4% del SMI para el año que viene afectará a 533.978 trabajadores, el 3,5 % de los afiliados al régimen general de la Seguridad Social.