Si algo parece claro a la vista de los resultados de las últimas elecciones catalanas es que la independencia, soñada por algunos y detestada por otros, sigue estando igual de lejos que al principio.
Desde el 21D, el independentismo ha esgrimido un discurso triunfalista y desafiante, según el cual sus 2.000.000 de votantes les otorgarían legitimidad suficiente para continuar con su plan soberanista, pese a que el bloque constitucionalista haya alcanzado 200.000 votos más.
Poco tardó Puigdemont en instar a las autoridades del "Estado español" a "rectificar, reparar y restituir la libertad de los 'presos politics'". Pocas horas antes de discurso navideño de Felipe VI, el presidente fugado de la Generalidad escribía en su cuenta de Twitter: "Esta noche el Rey tiene una oportunidad para comenzar la rectificación. Espero que esta vez no la pierda".
Sin embargo, la deriva independentista ha quedado apagada momentáneamente por otro movimiento secesionista ¡dentro de la propia Cataluña!, que persigue la independencia de 'Tabarnia', un neologismo que nace de juntar las primeras sílabas de las palabras 'Tarragona' y 'Barcelona', ciudades que según los resultados del 21D contarían con una mayoría constitucionalista contraria a la independencia, cuya base social se encuentra en las zonas interiores de Cataluña.
Así lo explicaba Carla Arrufat, presidenta de la Plataforma per l’Autonomia de Barcelona, en una entrevista en El Magacín: "Actualmente Barcelona y su área metropolitana aportan el 87% de los ingresos de la Generalidad y solo reciben el 59%. Nos gustaría consultar democráticamente a la ciudadanía si quiere seguir siendo expoliada por la Generalidad o si quiere decidir en qué invierte sus impuestos".
Desde la plataforma Barcelona is not Catalonia critican además que los escaños valgan más en los tradicionales feudos independentistas como Lérida y Gerona, en detrimento de ciudades de mayoría unionista como Tarragona o Barcelona.
Pese a que la iniciativa tiene ya cuatro años, ha sido en los últimos días cuando se ha viralizado, causando un gran revuelo en redes sociales y llegando a ser 'Trending Topic' mundial, con más de 160.000 tuits.
Más allá de pretensiones reales de independencia, para muchos el logro real de Tabarnia ha sido el de pagar al nacionalismo catalán con su misma moneda, introduciendo la división dentro de la división y generando un debate en el que han participado unos y otros...