La tradición de competir en el día de Navidad en la NBA es casi ancestral. Ese día se han visto actuaciones icónicas, como los 60 puntos anotados por Bernard King en 1984 ante los New Jersey Nets. Pero desde que se implantara la costumbre de enfrentar a los dos finalistas del año anterior en ese señalado día, cuando los Magic de un joven Shaquille O'Neal tumbaron a los triunfales Rockets de Hakeem Olajuwon, nunca antes se había dado el caso de que los mismos dos equipos se midieran en tres Navidades consecutivas. Ese hito lo ha alcanzado la rivalidad, ya de récord, que contrapone a los Golden State Warriors y los Cleveland Cavaliers.
El primer duelo en esta jornada fue ganado por los californianos, liderados por Stephen Curry y el segundo envite fue resuelto por Kyrie Irving en favor de los de Ohio hace 365 días. Pues bien, en la batalla de este lunes no competirían ninguno de los dos -el primero por lesión y el segundo porque voló hacia Boston en verano- pero sí lo hicieron LeBron James y Kevin Durant, los dos estandartes ofensivos de esos dos escuadrones en este punto del calendario. También jugaría José Manuel Calderón en esa constelación estelar de jugadores que la organización del baloncesto estadounidense estipuló fijar para el 25 de este mes, con atención sobresaliente y ritual de la afición norteamericana.
El base extremeño volvió a convencer al entrenador Lue de la idoneidad de jugar desde el escaño de titular con los de Cleveland, pero su aportación llegaría a los tres puntos en una participación de 17 minutos. Se quedaría en un triple anotado (1 de 2 en esa suerte y 1 de 4 en tiros de campo), habiendo capturado dos rebotes y repartido una asistencia. El jugador de Villanueva de la Serena, que con motivo navideño explicó cómo se producen los jamones en la web de los Cavs, sumaría una actuación accesoria que no alcanzaría a terminar el duelo en pista.
Sí asistiría el español a la explosión de su compañero Kevin Love. El ala-pívot cosecharía 31 puntos y 18 rebotes para liderar a los visitantes y sostenerlos, ya que la tarjeta de sus compañeros, incluido LeBron James, no evidenciaría el buen momento con el que llegaban a este duelo. La inercia imperial de King James se vería enfangada por la eficacia defensiva de unos Warriors que consiguieron neutralizarle y dejar sus réditos en 20 puntos y siete balones perdidos.
El primer candidato a MVP sería eclipsado por un Kevin Durant decisivo en el tramo final. El MVP de las pasadas Finales ejecutó una gran defensa en el marcaje a James, destacando el tapón sublime que le colocó a 24.5 segundos para el final del partido. 'Durantula', que firmó 25 puntos, 7 rebotes, cinco tapones y tres asistencias, declararía al término de la confrontación que "estoy al mismo nivel que LeBron. Quiero saber cuál es mi techo. Siento que ha llegado el momento en el que me ha dicho: 'Bienvenido'".
Sin embargo, no sería su rendimiento en ambos lados de la cancha el factor determinante. En un partido en el que la intensidad y el cuerpeo mandaron, fue Draymond Green el elemento que condujo el juego hacia el escenario más favorable a los suyos. El 99-92 postrero resultó certero, en buena parte, por el triple-doble que ejecutó (12 puntos, 12 rebotes --11 defensivos--, 11 asistencias). Él, Iguodala (nueve puntos y seis rebotes), Klay Thompson (24 puntos, 4 de 7 triples, uno determinante a 1:33 minuto de la conclusión) y el novato Jordan Bell se encargaron de suplir la baja de Curry -ausente por octavo partido consecutivo a causa de un esguince en el tobillo derecho-.
En síntesis, los Warriors recalcaron que son mejores y tienen más fondo de armario que el campeón de Este. Venía de ganar 4-1 las pasadas Finales y lo refutaron en Navidad. Frenaron la racha de 12 victorias en los últimos 13 envites e ilustraron de la obligatoriedad de contar con Isaiah Thomas, Tristan Thompson y un gran Kyle Korver para competir con garantías por el anillo. Wade limitaría su producción a 13 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias mientras que Crowder llegó a los 15 puntos.
A la espera de un nuevo enfrentamiento directo entre ambas franquicias el 15 de enero, los Warriors lideran la Conferencia Oeste con un 27-7 y 7 victorias en las 8 ausencias de Curry y los Cavaliers son terceros en el Este, por detrás de Raptors y Celtics, con un récord de 24-10 después de su respingo de once victorias encadenadas en las últimas semanas.