Un rotura en el tendón del bíceps femoral de la pierna izquierda sufrida en el duelo liguero ante el Getafe provocó a Ousmane Dembéle una baja de casi cuatro meses. Su progresión, hasta entonces impoluta, se fracturó cuando el Barcelona había apostado por él 105 millones fijos más otros 40 en variables. Y, lo que es más importante, el rol del tercer delantero que iba a tener que cargar con la responsabilidad de sanar la ausencia de Neymar.
Fue el fichaje estrella que la directiva de Bartomeu supo ofrecer a su afición y a Ernesto Valverde después de perder al gigante brasileño. Con 20 años, se había erigido en el jugador distinto del Borussia Dortmund y en una pieza de inminente aterrizaje en la selección de Francia. Por ello y por su velocidad y desborde se la jugó el club del Camp Nou.
Pero la lesión que le ha mantenido 108 días de baja y el crecimiento del rendimiento coral blaugrana ha congelado su relevancia hasta el punto de que el club ha reactivado la posibilidad de volver a desembolsar un monto considerable en este mercado invernal para resolver la dependencia ofensiva de Messi.
El fichaje más caro de la historia del Barcelona, sin embargo, ha demostrado profesionalidad y responsabilidad al acometer cada incidicación médica posterior a la operación realizada en Finlandia por el doctor Sakari Orava. Su convencimiento y compromiso en el largo proceso de rehabilitación le llevó a poder haber participado en el Clásico del Bernabéu que cerró 2017, pero será el duelo copero ante el Celta el de su regreso a la convocatoria culé.
El extremo regateador y fulgurante, apodado como 'El mosquito'. tiene todo por demostrar antes de que los refuerzos pomposos le releguen al banquillo. Su contrato de cinco años se ha visto en tela de juicio con una lesión sufrida en septiembre que ha limitado su participación con el líder español a tres partidos. Debutó con la elástica del vigente campeón de la Copa del Rey en la goleada que su equipo firmó ante el Espanyol. Lo hizo sustituyendo a Deulofeu, otra pieza en entredicho a estas alturas.
Xavi Linde y Juan Carlos Pérez han sido sus guías en una recuperación que ha acumulado sesiones de mañana y tarde y que, en resumen, han conllevado más minutos de trabajo que el resto de compañeros de plantilla. La tirita ante la fuga de Neymar ha postergado el debate sobre si vale lo pagado hasta este punto. Vigo y el duelo liguero ante el Levante podrían constituir su relanzamiento como la tercera pata del tridente y el Camp Nou aguarda para juzgar si su inclusión en el once resta o suma en el volantazo físico y de equilibrio que ha colocado al equipo en un liderato relamido.