LeBron James está alcanzando en este curso un nivel de juego que muchos analistas categorizan como el mejor jamás visto en su carrera, en cuanto a comprensión del juego, liderazgo, acierto y dominación del mismo. El jefe de la manada de los Cleveland Cavaliers, de 33 años y con tres anillos de campeón de la NBA, promedia 27,2 puntos, un 39% de acierto en triples, captura 8,2 rebotes, reparte 9 asistencias, coloca un tapón y provoca casi dos robos por encuentro. Esto es, tiene una tarjeta que casi cuenta como media un triple-doble. Su candidatura al MVP es nítida.
Pero el jugador histórico de Akron no es suficiente para que sus Cavaliers salgan de agujero en el que navegan. No obstante, en esta madrugada sellaron una nueva derrota, si bien ésta fue la más grave de la temporada. James, que sólo pudo aportar 10 puntos y anotar 4 de los 8 tiros de campo que intentó, vivió el peor +/- de su trayectoria. Su equipo cayó ante los Minnesota Timberwolves por 28 puntos (127-99), pero llegó a ir perdiendo por más de 40. Butler (21 puntos, nueve pases de canasta y ocho rebotes), Karl-Anthony Towns (19 puntos y 12 rebotes) y Andrew Wiggins (25 puntos) fueron demasiado para los candidatos al título.
Los llamados a ser primeros espadas de la Conferencia Este sufrieron la expulsión de un Isaiah Thomas que no acaba de concectar con el rol de sustituto de Kyrie Irving. Firmó una agresión impresentable. Y, en consecuencia, cedieron más terreno con respecto a los Celtics, que lideran la tabla con más de cinco partidos de distancia. LeBron, que confesó hace días que "no sé hacia dónde vamos" después de caer ante los de Boston (102-88), no dirigió bien su primera derrota ante los Timberwolves desde febrero de 2005. Y, por ende, atendió con explícito desdén a los medios tras el bocinazo final.
Pero el frustrado King James ha sacado tiempo y energía para denunciar la campaña que H&M se ha visto obligada a retirar por "racista". La apuesta de la multinacional textil sueca publicó una imagen correspondiente a su sector de ropa infantil en la que se ve a un niño negro posando con una sudadera que tenía escrito en el torso la frase “el mono más guay de la jungla”. De inmediato, las interpretaciones que ven ese lema como una muestra racista se han multiplicado, con el legendario jugador de baloncesto como abanderado de la diatriba.
LeBron, comprometido con la causa antirracista, ha reaccionado incluso después de la retirada de la imagen por parte de la marca. Ha publicado en sus redes sociales un mensaje en el que ha editado la polémica imagen, mostrando una corona sobre la cabeza del niño y otra que tapa la frase de la sudadera.
Una publicación compartida de LeBron James (@kingjames) el Ene 8, 2018 at 3:58 PST
“H&M, no nos entendéis y no vamos a pasarlo por alto. Cuando yo veo esta foto veo a un joven rey. Un líder del mundo, una fuerza intocable que no podrá ser frenada. Los afroamericanos siempre tendremos que romper barreras, demostrar que la gente se equivoca y trabajar más duro que los demás para demostrar cuál es nuestro lugar. Pero eso es lo que nos gusta porque los beneficios al final del camino son maravillosos", ha proclamado el jugador de los Cavaliers.
En otro orden de cosas, la noche trajo otra muesca espectacular de la superioridad de los Golden State Warriors. Los de Oakland tumbaron a los Nuggets por 124-114. Lo consiguieron gracias a la enésima exhibición de Stephen Curry tras su regreso de la lesión que le sacó unas semanas de la dinámica. El anotador enfermizo sumó 32 puntos y asestó otro triple para el recuerdo. El coro, completado por Klay Thompson (19 puntos) y Draymond Green (23 puntos y 10 asistencias) neutralizó la baja de Kevin Durante y el triple-doble de Nikola Jokic (22 puntos, 12 rebotes y 11 asistencias), y la anotación de al menos 20 puntos de cuatro peones del equipo de Denver.
Además, los Houston Rockets recuperaron pie al ganar por 107-116 ante los Bulls. La mezcla entre Chris Paul y Eric Gordon (24 puntos cada uno) y el acierto sorprendete de Gerald Green (22 tantos como sexto jugador) catapultó a una cifra de 20 triples en la que también colaboró Trevor Ariza (18 puntos y seis tiros de tres). Y el pívot Clint Capella también lució (15 puntos, 16 rebotes y tres asistencias) para suplir la ausencia de James Harden y mantener su distancia con los San Antonio Spurs.
Los tejanos mostraron fondo de armario al tener que solventar las bajas de Manu Ginóbili y Kawhi Leonard. Para ello contaron con un excelso LaMarcus Aldridge (31 puntos y atrapó 12 rebotes), que fue la pieza clave de la remontada de 13 puntos que les llevó a ganar en cancha de los Kings (100-107). Davis Bertans sumaría 28 tantos, con un 11 de 15 en tiros de capo y seis triples, y Patty Mills dio un paso al frente, con 14 puntos y cinco asistencias. Por último, los Raptors reforzaron su preeminencia sobre los Cavaliers al doblegar a los Nets (113-114), con 35 puntos de un DeMar DeRozan que ejecutó la canasta decisiva y sigue su racha imponente de anotación.