Editorial

La gran coalición alemana, ejemplo para España

Viernes 12 de enero de 2018

El partido democristiano de Angela Merkel y el socialdemócrata de Martin Schulz han llegado a un principio de acuerdo para reeditar la gran coalición y poner en marcha el nuevo gobierno, 110 días después de celebrar las elecciones generales. Las negociaciones han sido intensas y ambos partidos han tenido que ceder para consensuar el documento.

Entre los temas más espinosos, los dos grandes partidos han acordado no subir los impuestos, reforzar la zona euro incrementando la contribución alemana a los presupuestos de la UE, acoger un máximo de 200.000 refugiados anuales o la gratuidad de la educación desde la escuela infantil. El esfuerzo de Merkel y Shulz obedece al interés por cerrar la crisis política y atajar el vacío de poder que estaba aprovechando la extrema derecha para hacerse fuerte.

Aunque aún queda redactar el documento final, que tendrá que ser aprobado por los militantes del partido socialdemócrata, el acuerdo de los dos grandes partidos alemanes resulta ejemplar. De los 12 últimos años, durante 8 han gobernado en coalición, pese al desgaste electoral que hayan podido sufrir los dos partidos. Gracias a ello, Alemania se ha convertido en el país más poderoso y próspero de la UE y han arrinconado a la extrema derecha.

En España parece utópico pensar en una coalición entre el PP y el PSOE, incluso con Ciudadanos, para afrontar la crisis política de los últimos años, acuciada por el desafío secesionista catalán. El acuerdo entre los tres partidos para aplicar el artículo 155 ha resultado un éxito. Y para reformar la Constitución, por ejemplo, sería imprescindible el consenso entre ellos. Con un Parlamento fragmentado, con los separatistas catalanes empeñados en saltarse la ley y la extrema izquierda atizando para aniquilar la Constitución y el espíritu del 78, el acuerdo entre los partidos constitucionalistas supondría el mejor remedio para recuperar la estabilidad política. Pero con Rajoy al frente del PP y Pedro Sánchez, del PSOE parece imposible. No son ni de lejos Merkel y Schulz.