Durante el fuerte temporal que azotó el centro de Europa a mediados de este mes de enero, los pasajeros del vuelo EW9203 procedente de Bolonia sufrieron el efecto de los hasta 110 km/h que se dieron cuando el avión se dirigía a tomar tierra en el aeropuerto de Düsseldorf.
Sin embargo, todo quedó en un susto y en un aterrizaje digno de película pues, con gran destreza, el piloto les llevó a tierra sanos y salvos.