Ha llegado el momento del estreno en la categoría de la Resistencia para el inquieto Fernando Alonso. El asturiano ya se encuentra inmerso en los entrenamientos libres con los compañeros en los que deberá apoyarse para aprender lo máximo de la disciplina y tratar de llegar a la carrera de las 24 Horas de Daytona con garantías de competir con honores, aunque en los primeros tests ya se demostró que el favoritismo no pertenece a su escudería, sino a Cadillac.
El Ligier JS P217 del equipo United Autosports no pudo competir con el fabricante que lideró Felipe Nasr en las probaturas de 2017, por lo que era consabida en el escuadrón relacionado con el jefe de McLaren la necesidad de trabajar de forma denodada para recortar el terreno, al tiempo que los pilotos se aclimataban a un prueba en la que compiten tres categorías distintas: la de prototipos -ahí corren Alonso, Juan Pablo Montoya o Dani Juncadella-, la Clase GT Le Mans -Antonio García-, y la Clase GT Daytona -en la que está encuadrada el equipo de Miguel Molina-.
"En estas carreras sales con las ruedas frías, hecho que durante la noche de Daytona, que normalmente acostumbra a ser bastante fría, complica mucho la vuelta de salida después de boxes", había avanzado Antonio García, único español ganador de las 24 Horas de Daytona. García reconoció haber comentado con Alonso los "posibles errores que había hecho en el pasado" y le advirtió que no "sabrá realmente lo difícil que es" hasta que salga a pista en esas condiciones. Amén de aconsejarle estudiar la estrategia y atender a los mejores momentos en los que exigir al bólido.
"Lo más complicado es aprender a lidiar con el tráfico. No solo hay el tráfico de los prototipos, sino de las otras categorías. Ahí es donde está mucha parte de la velocidad de la carrera", confesó Juan Pablo Montoya, ex compañero de Fórmula Uno y ahora rival del asturiano. Y García recalcó que "Daytona es una carrera muy abierta. El concepto de carrera es muy a la americana, donde hay muchas improvisaciones y la estrategia es muy importante. Eso abre el abanico de posibles ganadores".
Todo ello sirvió de bagaje previo a un Fernando Alonso que comparte equipo con noveles. El Daytona International Speedway tendrá al United Autosports con Alonso como reclamo y acompañado por dos jóvenes pilotos de 18 años, Lando Norris y Phil Hanson. Con ellos habrá de compenetrarse de la mejor manera para sacar el rendimiento conjunto que obliga un evento de esta naturaleza.
Pues bien, este jueves, en la primera jornada de entrenamientos libres, los fantasmas de la debacle ya amenazan a Alonso. Y es que el español no pudo rodar en los primeros entrenamientos libres porque el inglés Hanson tuvo un accidente después de haber completado cuatro vueltas. En consecuencia, el doble campeón mundial de Fórmula Uno ha de aguardar a los segundos entrenamientos libres para debutar y buscar mejorar la discreta decimoctava plaza cosechada por su compañero.
Al final de los entrenamientos, Alonso alcanzó a conseguir la plaza decimotercera de la parrilla de salida en Daytona. Su clase fue la que salvó el día. El asturiano fue el mejor de su equipo y firmó el quinto mejor crono en la tanda nocturna. De hecho, su rendimiento particular, cuando le tocó subirse al Ligier LMP2, quedó a sólo 925 milésimas del Cadillac pilotado por Renger Van der Zande. El tiempo del español fue de 1:37.008, logrado en la novena vuelta.
Fernando sólo pudo participar en la segunda sesión de entrenamientos libres. El accidente de Hanson, que según explicó fue causado por las bajas temperaturas de los neumáticos delanteros, torpedearía el día. Pero es que, además, Norris, el británico que aspira a competir de tú a tú con Alonso, fue sancionado con un 'drive through' que complicó aún más la papeleta. Le queda mucho por perfilar al United Autosports para llegar al rendimiento de los tres primeros (Van der Zande, Helio Castroneves y Filipe Albuquerque, con dos Cadillac y un Acura). Juncadella, por su parte, fue sexto con su Jackie Chan DCR JOTA.
El asturiano declararía al término de la primera sesión de entrenamientos que "seguimos aprendiendo y evolucionando y esperamos que las cosas vayan mejor en las próximas sesiones de entrenamientos libres y dar un paso adelante". "La mayor preocupación es conseguir esa velocidad extra y poder competir con los de delante", proclamó. Y señaló que espera que se vayan sintiendo "más y más cómodos y ojalá más competitivos", mientras que se acoplan a la nueva categoría y sus automatismos.