La decisión del president del parlament, Roger Torrent, de aplazar el pleno en el que se pretendía investir a Carles Puigdemont ha abierto una brecha en el entorno independentista. Mientras ERC avalaba al republicano Torrent, el resto de fuerzas secesionistas protestaban. JxCat pedía que se celebrara el pleno y expresaba su malestar porque la decisión se tomó sin consultarles, mientras que la CUP afirmaba que la sesión debía celebrarse por "lealtad al resultado del 21D". La Asociación Nacional Catalana, que había convocado manifestaciones para esta tarde, también mostraba su oposición al criterio de Torrent y pedía celebrar el pleno.
Por su parte, Torrent llamó varias veces al candidato a la Presidencia de la Generalidad y líder de JxCat, Carles Puigdemont, sin obtener respuesta, antes de comparecer para anunciar que posponía el pleno, según han asegurado fuentes del entorno del presidente de la cámara catalana.
Según ha explicado Torrent, el pleno de investidura habría sido aplazado para salvaguardar la petición de Puigdemont de amparo. En palabras del presidente de la Cámara, se trata de "enmendar el equívoco jurídico" del Gobierno español. "No me moveré ni un milimetro", ha dicho, "iré hasta el final", ha resaltado, para que "Puigdemont tenga un pleno de investidura con todas las garantías".
Este martes estaba convocada la mesa del Parlamento catalán a las diez, mientras que el pleno estaba previsto para las 15 horas. Sin embargo, y por sorpresa, su presidente anunciaba que iba a dar un mensaje institucional a las 9.45. Media hora después de lo previsto, Torrent hablaba de "fraude de ley" por parte del Gobierno español al impugnar la candidatura de Puigdemont, huido de la justicia en Bélgica.
Desde la CUP, han criticado que esta decisión se haya tomado "unilateralmente y sin ninguna comunicación ni consulta previa" pues no ha sido hasta las 14.10 horas cuando Torrent ha comunicado formalmente el aplazamiento. Sobre este asunto ha hablado el portavoz de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, que ha defendido que esta última decisión es una prerrogativa que tiene el presidente del Parlament. "Torrent ha ejercido esta prerrogativa como también era una prerrogativa personal la carta que ayer envió Puigdemont, sin previo aviso, al presidente del Parlament, pidiéndole el amparo", ha apuntado.
Para el portavoz del partido anticapitalista en el Parlament, Carles Riera, este nuevo rumbo implica "una sumisión y un acato al Tribunal Constitucional incompatible con lo que expresó la gente el 21 de diciembre", y ha alertado de que si el pleno se convoca "en obediencia al TC" los diputados de la CUP no participarán.
Unas palabras que contradicen lo dicho por Torrent en rueda de prensa: "Ni la vicepresidenta Soraya ni el TC decidirán quién debe ser el presidente de la Generalitat". Además, ha querido subrayar que el pleno de investidura no queda "desconvocado" sino "aplazado" hasta que pueda celebrarse una investidura "con valor real y efectiva".
Al igual que la CUP, JxCat ha exigido celebrar hoy la sesión de investidura de Carles Puigdemont, como estaba previsto y ha recalcado que "se sienten convocados" al pleno, por lo que no descartan acudir al hemiciclo. Aunque finalmente sólo los cuatro diputados de la CUP han ocupado sus escaños.
Pasadas las 16.00 horas, algunos de los manifestantes independentistas concentrados han roto los candados de algunas puertas de acceso al Parque de la Ciutadella y han desbordado el cordón policial de los Mossos d'Esquadra para plantarse ante la cámara, donde un perímetro de vallas protege los accesos al edificio de la cámara catalana.
Han irrumpido en el recinto sin que los agentes de los Mossos que se encontraban allí hayan podido impedirlo. No ha sido hasta las 17.15 horas cuando los Mossos han logrado establecer un nuevo cordón policial en los accesos del parque para que no entrase más gente.
El enfrentamiento ha terminado con dos manifestantes detenidos y otros tres heridos, ninguno de gravedad. Al menos 24 agentes han sufrido contusiones leves durante los enfrentamientos y cargas.
Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ha criticado a través de su cuenta de Twitter el operativo policial a las puertas del Parlament. "¿Nos puede explicar el Gobierno qué dispositivo había previsto? ¿Cómo es posible que unos radicales pongan en jaque al Parlament?".
En los mismos términos se ha pronunciado Andrea Levy, del PP: "El asedio a un Parlamento es violencia. Y hoy ha sido alentando por parte de los diputados de JxCat en su guerra por presionar a ERC para seguir en la ilegalidad. ¿Hasta cuándo seguiremos dependiendo de un huido de la justicia en lugar de restablecer la normalidad institucional?".