La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, considera que la posibilidad de una investidura simbólica de Carles Puigdemont mientras que se forma un Govern por cauces legales en Cataluña es "absurdo y ridículo", y que el hecho de que se plantee es una muestra de que "esto llega a su fin".
Sáenz de Santamaría se ha referido a esa posible fórmula que negocian Junts per Catalunya y ERC en una entrevista en Telecinco en la que ha subrayado que lo que se evidencia con ella es que se está llegando a los "últimos estertores" de Puigdemont tras su "megalomanía absurda".
"Está poniendo un precio para quitarse de en medio", ha añadido antes de advertir de que los independentistas pueden buscar un "aparcamiento" para el expresidente de la Generalitat pero no pueden hacerlo a costa de Cataluña ni de la dignidad de las instituciones catalanas.
En ese contexto ha insistido en que los independentistas no están buscando una solución para Cataluña, sino una propuesta que intente "salvar el tipo" a Puigdemont. "Aquí no hablan del futuro de Cataluña sino de cómo Puigdemont no queda desairado", ha añadido antes de reiterar. Es una solución absurda y ridícula si no fuera porque hemos perdido toda capacidad de sorpresa. Van de ridículo en ridículo hasta el ridículo final", ha subrayado la vicepresidenta.
En opinión de Sáenz de Santamaría, que ha negado de plano las acusaciones de que había hablado con el Tribunal Constitucional, "el problema de los independentistas es que Cataluña les ha dejado de importar hace mucho tiempo" y lo único que les importa es "cómo salvar el tipo a Puigdemont".
La vicepresidenta ha cargado contra el expresident, a quien ha tachado de "vivir a costa de los catalanes", mientras permanece huido de la Justicia. "La herencia y el legado de Puigdemont es bastante negra: una crisis política e institucional, con una sociedad dividida y un grave impacto en la economía catalana", ha dicho.
Por otro lado, Sáenz de Santamaría ha animado a los constitucionalistas a dar el primer paso para intentar formar un nuevo Govern: "Invitaría a los constitucionalistas en Cataluña a tomar medidas, que no dejen todo el peso al Gobierno, y que quienes han ganado las elecciones tomen decisiones. Inés Arrimadas debería moverse".