Al menos dos personas han muerto, una ha desaparecido y 202 resultaron heridas en un terremoto de magnitud 6,4 en la escala de Richter que dañó seriamente a seis edificios y numerosas infraestructuras en Taiwán, según informó el Centro de Respuesta a Emergencias de la isla.
Seis edificios de Hualien resultaron gravemente dañados por el terremoto, tres de ellos colapsados en parte, incluyendo el edificio A-Guan Hotpot y el Hotel Tongshuai (Marshall), en los que quedaron enterradas varias plantas inferiores.
Por suerte la mayoría de los huéspedes del Hotel Tongshuai estaban en el quinto piso y superiores, pero tres empleados del primer piso están enterrados bajo los escombros y otro está desaparecido, según datos de los bomberos.
Dados los daños ocasionados por el terremoto en edificios e infraestructuras, las autoridades sospechan que el número de muertos podría aumentar en las próximas horas, a medida que se vayan completando las tareas de rescate y desescombro.
Además de los daños al mencionado hotel, el temblor inclinó dos hospitales, el Hotel Meilun y otro edificio, produjo grietas en cientos de ellos y dañó numerosas infraestructuras. Dos puentes de la localidad quedaron dañados y fueron cerrados, incluido el puente de Qixingtian, y la autopista Suhua, debido a numerosas grietas y roturas. Los deslizamientos de tierra también afectaron a la autopista central de la isla y a la carretera Provincial 11. Las calles de Hualien registraron grietas, roturas de tuberías de gas y agua y el colapso de tendidos eléctricos, que dejaron sin suministro a miles de hogares.
Este seísmo, que ha provocado el pánico entre la población de Taiwán, se ha registrado después de que en los últimos días se hayan contabilizado hasta un centenar de movimientos de tierra en la zona, uno de ellos de 6,1 de magnitud.
El Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) ha informado de que este seísmo, de 6,4, ha tenido su origen a 9,4 kilómetros de profundidad y ha situado su epicentro a unos 21 kilómetros de Hualien, ubicada al este de la isla, junto al océano Pacífico. Una zona de gran actividad sísmica, que en 1999 registró un terremoto de magnitud 7,6 que causó 2.415 muertos.