El proyecto Qubbet el-Hawa que dirige la Universidad de Jaén en Asúan (Egipto) ha realizado un TAC a seis momias del siglo VI a.C para conocer más aspectos sobre la vida y la muerte en el Egipto faraónico. El año pasado, el equipo de científicos que participa en este proyecto ya practicó esta técnica a otras momias, en las que halló la primera evidencia de cáncer de mama o un mieloma múltiple en un hombre.
En esta ocasión, los restos que se someterán a estudio, de una forma "no destructiva", según apunta la Universidad de Granada - colaboradora en el proyecto-, fueron encontrados en la tumba 33 de la necrópolis de Qubbet el-Hawa en 2014.
Los análisis, que se llevan a cabo conservando la envoltura original de vendas de lino, han sido realizados de nuevo en el Hospital Universitario de Asuán.
La técnica de la tomografía computerizada, realizada con la última tecnología en escáneres (100 cortes) "permitirá a los investigadores poder estudiar sin dañar las momias diferentes aspectos como la edad, las posibles patologías que sufrieran en vida, los amuletos u objetos de adorno que pudieran portar, las técnicas de momificación y cualquier aspecto ritual que contengan", explica la Universidad de Granada.
La misión arqueológica en la necrópolis Qubbet el-Hawa, frente a la ciudad egipcia de Asuán, cumple su décima campaña de excavaciones y se prolongará hasta marzo.