Aunque el joven de 19 años retiró el vídeo de sus redes sociales tras la avalancha de críticas y quejas recibidas, el vídeo se viralizó tan rápidamente que no pudo evitar que se haya seguido compartiendo.
En dicho vídeo, se le ve pidiendo algo para sonarse la nariz y a uno de sus compañeros pasándole un fajo de billetes, de lo que coje uno de 5.000 rublos (unos 70 euros) para sonarse. A la ya de por sí asquerosa escena, se suma el desdeñable comentario que acompañó a las imágenes: "Podría dar este billete a gente muy necesitada, pero no lo voy a hacer porque tengo mocos".
Como respuesta ante tal comportamiento, muchos dirigentes rusos mostraron su rechazo, como el ministro de deportes, Pavel Kolobkov, que afirmó: "No hay duda de que el video apunta al bajo nivel cultural de ese jugador. Estoy seguro de que le servirá de lección".