Deportes

El Atlético erosiona al Athletic y acepta el reto del Barcelona | 2-0

JORNADA 24: ATLÉTICO 2 ATHLETIC 0

M. Jones | Domingo 18 de febrero de 2018
Una asistencia de Griezmann tradujo el dominio colchonero en tres puntos. Por M. Jones

El Athletic aterrizó en el Wanda con un papel complicado. Ziganda se vio obligado a competir en una de las plazas más complicadas de LaLiga, ante el segundo clasificado y sin piezas nucleares como Aduriz, Yeray, Raúl García, Muniáin o Mikel Rico. Hasta ocho variantes implementaría el técnico vasco con respecto a la formación con la que triunfó en la cita continental previa. Los colchoneros, que siguen optando al título y debían responder al Barça, también venían de ganar con creces en la Europa League y trataron de sangrar los presuntos desajustes ajenos desde temprano.

Simeone alinearía a su once tipo, con Filipe y Vrsaljko asentados en la titularidad, Thomas, Saúl y Koke en el mediocentro, Correa como pieza desequilibrante, Griezmann en la mediapunta y Diego Costa como delantero referencial. Así, con esa nómina reconocible pretendieron los rojiblancos quemar a los visitantes e imponer un ritmo vertiginoso y una verticalidad punzante en cada opción en la que captaban una de las múltiples imprecisiones vizcaínas en la salida del balón.

Pero el fluir del juego entre líneas, método de avance al que fue abocado el Atlético ante la superioridad exterior ganada por los vascos, no se traduciría en peligro. Le faltó finura en el último pase y le sobró urgencia en las circulaciones al favorito en el brete. No obstante, sólo un chut de Koke desviado -minuto 10- y una volea cruzada de Giménez, tras saque de falta lanzado por Griezmann -minuto 16-, inquietarían a un Kepa bien pretrechado. Ziganda no quiso encerrarse y lo consiguió, con el pase del minutaje, superpoblando la medular (4-5-1).

San José y Beñat eran los dos pivotes que sostendrían las intentonas de vuelo local, acompañados por Vesga, Sabin Merino y Susaeta. El muro bilbaíno fue ganando peso en el achique y alcanzaría a aglutinar algo de respiro por medio del cuero, si bien sólo en momentos en los que los pupilos de Cholo bajaron las revoluciones. Presionaría de forma racheada el conjunto capitalino, lo suficiente para complicar la superviviencia de un dibujo en el que Iñaki Williams no acertaba a vivir descontextualizado. Diego Costa, su homólogo, pelearía mejor ante Núñez e Íñigo Martínez, pero antes de la reanudación lo máximo que sacarían ambos arietes serían sendas reclamaciones del penalti.

La creatividad moría, víctima de la batalla anatómica y la intensidad que ambos esquemas intercambiaron. El único delantero del dibujo vasco reclamaría cierto protagonismo antes de encaminarse a vestuarios, estirando a sus compañeros y favoreciendo transiciones de las que saldría la placidez anhelada por su delegación e, incluso, un chut de San José. Toda vez que capearon el voluntarioso pero inocuo asalto colchonero, con Correa -su solitaria acción peligrosa fue un centro sin rematador-, Koke y Griezmann poco iluminados, y regatearon a sus propios errores defensivos, los jugadores del Athletic interpretaron que podían adelantar líneas y subir algo más su ambición. Y con ese nuevo horizonte y la sensación de victotria tras llegar con 0-0 al camarín, los de Ziganda se dieron por satisfechos.

Cosa diferente era el balace rojiblanco. Los principales perseguidores del líder llevaron las riendas del duelo y del tempo, pero alejados de la lucidez necesaria para cosechar los puntos. Oblak no sufrió, pero Simeone sabía que el cansancio les podía jugar una mala pasada y ordenó una reproducción más sosegada del comienzo de partido. Quería el argentino que prosiguiera el manejo del cuero controlador, a la espera de madurar al rival. En el entretanto, Godín suplió a un Lucas que arrastraba molestias. Como respuesta, el Athletic adelantó líneas seleccionando los momentos, para volver a negarse a ser enclaustrado en las labores de achique.

Pasarían 7 minutos del segundo acto hasta que Diego Costa abriera las hostilidades con una volea a las manos de Kepa, otra vez por el cauce del balón parado. Hubo el colectivo vasco de volver a lidiar con las pérdidas de balón sistemáticas que salpicaban su consistencia y, por ello, con celeridad replegaron para defender con ardor sólo en su terreno. Era el mismo guión ya visto, con lo que los visitantes examinarían la paciencia del obligado a ganar y los locales escudriñarían la competitividad de los visitantes. Y las escaramuzas, sobre todo en las cercanías del delantero internacional con España y ex del Chelsea, también se añadirían a la escena de ritmo interrumpido.

El Cholo, que contemplaba la neutralización de Griezmann con preocupación, sentó a Koke para apostar por el desborde de Gameiro después de que Costa emitiera un testarazo mal dirigido. Se trataba, según su criterio, de añadir picante a la fórmula de amenaza exterior y entre líneas. Y Correa le dio la razón con un remate que atajó un Kepa de trabajo creciente -minuto 60-. No había cambiado la velocidad el sistema local, pero el decantar de la posesión parecería ir erosionando la fase defensiva vizcaína. El Cuco Ziganda reforzaría su irrebatible dinámica hacia la clausura sacando a Beñat para incluir a Iturraspe, más equilibrado y menos dotado en el pase, tras otro intento madrileño, esta vez en la zurda de Griezmann.

Y, cuando De Marcos recibía las últimas instrucciones, sus compañeros perdieron por enésima vez el esférico en su cancha y el Atlético no perdonaría más. El balón cayó en la zurda de Griezmann, que propulsó la contra hasta asistir a Gameiro, que recibió en el área y cruzó su derechazo a la cepa del segundo poste -minuto 68-. Simeone, triunfador con sus cambios, eligió con 1-0 amarrar el fruto merecido dando descanso a Correa y aportando orden con la entrada de Gabi. Hacía un buen rato que Filipe y Vrsaljko acumulaban centros laterales y que los vascos habían dado por buena la cesión total de metros, aguardando la pesca de una contra que no se materializaría -Williams desaparició por falta de alimento-.

En desventaja y a 20 minutos para el final, el delantero vasco Córdoba entró al verde como el revulsivo anhelado. Lo hizo por el interior Vesga, con De Marcos, fresco, en el extremo izquierdo -Sabin Merino se marchó vacío-. Pero Thomas y la pizarra llamarían a la puerta de Kepa cuando se atravesaba el 75 de choque, sin atisbo de matiz al jerárquico monopolio rojiblanco. Y en el minuto 80 Núñez falló en el despeje -otro error más que añadir al debe visitante- para regalar a Diego Costa un mano a mano con el portero que supondría la sentencia. El segundo gol liguero del hispanobrasileño rubricó la superioridad que le costó hacer tangible al Atlético este domingo. Pero la brecha con la cima sigue en siete unidades.

- Ficha técnica:

2 - Atlético de Madrid: Oblak; Vrsaljko, Giménez, Lucas (Godin, m. 46), Filipe; Correa (Gabi, m. 68), Thomas, Saúl, Koke (Gameiro, m. 59); Griezmann y Diego Costa.

0 - Athletic Club: Kepa; Lekue, Íñigo Martínez, Núñez, Saborit; San José; Susaeta, Beñat (Iturraspe, m. 64), Vesga (Córdoba, m. 71), Sabin Merino; y Williams.

Goles: 1-0, m. 67: Gameiro culmina con un tiro cruzado un pase de Griezmann. 2-0, m.79: Diego Costa bate a Kepa a pase de Gameiro.

Árbitro: González González (C. Castellanoleonés). Amonestaron a los locales Correa (m. 17), Diego Costa (m. 35) y Filipe Luis (m. 62) y a los visitantes Beñat (m. 40) y Unai Núñez (m. 70).

Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante 60.022 espectadores.

TEMAS RELACIONADOS: