Opinión

Oxfam y una exculpación mediática

TRIBUNA

Marcelo Wio | Lunes 19 de febrero de 2018

Un medio español de referencia convertía en su editorial del 14 de febrero de 2018 en un “error” de Oxfam lo que, a todas luces, parece más bien un comportamiento sistemático. De esa manera, el periódico convertía el escándalo en una excusa para el elogio, para “aplaudir la voluntad de Oxfam de recuperar la confianza de la ciudadanía y celebrar su anuncio de que aplicará medidas de control interno rigurosas y eficaces para evitar que hechos tan graves se repitan”.

Sin conocer del todo el alcance del infame escándalo, lo minimizaba como producto de comportamientos puntuales, individuales. Pero tan sólo dos días después, El Mundo - y otros medios - informaba que uno de los trabajadores que habían sido despedido por sus “malas conductas sexuales en Haití”, había sido contratado nuevamente por la misma ONG en Etiopía, según varios medios británicos.

Pero, ¿no era que había que aplaudir a la ONG por su “mea culpa” y sus medidas?

Una vez más, Oxfam recurrió al “error” como explicación de lo sucedido, y anunció, según el medio español, que “está comprobando si este empleado volvió a cometer abusos sexuales en Etiopía igual que hizo en Haití”. ¿Cómo es eso? Si no ha vuelto a las andadas, ¿borrón y cuenta nueva? El empleado en cuestión es Roland van Hauwermeiren, quien tuviera a su cargo las operaciones de la ONG en Haití; de quien Oxfam, luego de despedirlo, había ofrecido buenas referencias ante otra ONG que operaba en Bangladesh.

Van Hauwermeiren no es nuevo en el terreno de los escándalos sexuales – vamos, abusos, puesto que se vale de su posición, en áreas de emergencia humanitaria, para conseguir “favores” sexuales. La estadounidenses National Public Radio (Radio Nacional Pública; NPR por sus siglas en inglés) señalaba el 15 de febrero de 2018 que Van Hauwermeiren “también pagó por sexo cuando estuvo destinado en Chad en 2006”, y que la ONG, aun sabiendo de ello, lo contrató para que trabajara en Haití cuatro años más tarde.

¿Otro “error” de Oxfam?

¿Habrá que aplaudir esto?

¿Casos aislados?

De acuerdo al diario inglés Daily Mail (12 de febrero de 2018), no parece que haya sido algo restringido a unos pocos individuos, a unas determinadas circunstancias. De hecho, el escándalo alcanzó a sus tiendas benéficas: según un informante, la ONG se ha enfrentado a múltiples acusaciones, incluyendo el supuesto abuso de niños por parte de sus voluntarios.

Y, conforme al medio inglés, en sólo nueve años, se han investigado 123 supuestos incidentes de acoso sexual en sus tiendas. Además, una encuesta reveló que uno de cada diez miembros del personal de los programas de la ONG en tres países separados dijeron haber visto o sufrido agresiones sexuales.

Entonces, ¿qué es lo que hay que aplaudir, concretamente?

Pero los “errores” de Oxfam no se limitan al plano sexual. Y es que el 20 de febrero de 2014 el diario Algemeiner apuntaba que Oxfam fue advertida de posibles pleitos criminales y civiles por financiar ramas de Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización internacionalmente designada como terrorista (por Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unidos, entre otros), según había dado a conocer en una declaración del Shurat HaDin-Israel Law Center el mismo día.

¿Hay que seguir aplaudiendo, o ya podemos parar?

Porque un “error” que se repite vez tras vez, tiene muy poco de error, y mucho de pauta de conducta. ¿No les parece?