El vídeo, conocido como 'Bad Day', comenzó su andanza viral mediante su reenvío por correo electrónico hasta que, en 2006, fue subido a YouTube, donde superó los dos millones de reproducciones.
Lo que más puede sorprender de la escena es que no se trataba de un momento de espontaneidad, sino que formaba parte de una campaña publicitaria de Loronix, empresa que vendía cámaras de seguridad.