Deportes

NBA. Los Warriors plantan a Trump, realizan una visita solidaria en Washington y ganan a los Wizards

BALONCESTO

M. Jones | Jueves 01 de marzo de 2018
El equipo que defiende el título no fue a la Casa Blanca y prefirió optar por realizar una actividad de clara connotación política.

En septiembre de 2017, antes de que arrancara la temporada regular de la NBA, Stephen Curry explicó ante los micrófonos que si de él dependía sus Golden State Warriors no visitarían a Donald Trump para ofrecerle el anillo de campeones recién conquistado. El excepcional triplista se refería a la tradición por la que la franquicia ganadora del anillo en las Grandes Ligas estadounidenses comparte con el presidente del país su triunfo. En la Casa Blanca y cuando el calendario de la competición de baloncesto, NFL, NHL o béisbol marque que deben jugar contra el conjunto de Washington D.C.

Pues bien, esa aseveración personal, efectuada por una afroamericano en clara referencia al contenido xenófobo y racista de ciertos discursos del margante, se vería argumentada del siguiente modo: “No estamos de acuerdo con las cosas que ha dicho y las que no ha dicho. Al no acudir a la Casa Blanca, tenemos la esperanza de que inspirará algún cambio relacionado con lo que toleramos en este país y lo que es aceptable”.

El titular del Despacho Oval usó Twitter para responder con la virulencia que le es característica, lejos de cualquier atisbo del protocolo y la mesura que se presupone al cargo que ocupa. “Ir a la Casa Blanca es considerado un gran honor para un equipo de que haya ganado un campeonato. Stephen Curry está dudando, por tanto, la invitación ha sido retirada”, publicó a la mañana siguiente. Pero, además de Curry, tanto Steve Kerr, el entrenador-milagro, como otras piezas destacadas del plantel legendario del conjunto de la bahía de San Francisco ya habían explicitado su visión crítica sobre los posicionamientos de Trump con respecto a las minorías que conviven en Estados Unidos.

Trump se encontraba, por aquel entonces, en plena diatriba contra la NFL por permitir que algunos de los jugadores de fútbol americano de esa liga se arrodillaran durante la interpretación del himno antes de sus partidos y como símbolo de protesta por los abusos policiales contra los afromericanos. De hecho, venía el dirigente de llamar "hijo de puta" al quarterback Colin Kaepernick, el pionero en esa polémica modalidad de protesta pasiva.

El caso es que los meses pasaron y llegó el día en que los Warriors debían competir en D.C. y contra los Wizards. Esta semana debían, por tanto, visitar la Casa Blanca para participar de esa tradicional celebración de la excelencia deportiva y los nexos del país con el deporte, acompañados del presidente de la nación. No lo hicieron.

Nada se había hablado en ese intervalo en que los vigente campeones prosoguieron su mandato en la NBA hasta ser cazados por los Rockets de James Harden. No había trascendido el plan de la franquicia californiana en torno a esta señalada fecha. Hasta que Klay Thompson, el otro estandarte del triple como elemento fundacionald el estilo de juego revolucionario de los Warriors, descubrió al público la hoja de ruta de su delegación a su llegada a la capital.

El anotador y excelente defensor de las estrellas rivales explicó tras tomar el Madison Square Garden que su vestuario iba a eludir la visita al presidente para realizar una actividad conciliadora. “La Casa Blanca es un gran honor, pero había circunstancias que nos hicieron sentir incómodos para ir. No vamos a politizar nada. Vamos a pasar un rato con algunos niños y a llevarlos al Museo Afroamericano para enseñarles algunas cosas y lecciones de vida que hemos vivido y darles algunos grandes recuerdos”.

Y así actuaron en Washington. Kevin Durant, que nació a diez millas del estadio de los Wizards y atacó a Trump de la mano de LeBron James en una entrevista emitida antes del All Star Weekend, mostró su felicidad por haber participado de una iniciativa que trató de mostrar a niños de su misma región de nacimiento que es posible salir adelante a pesar de las dificultades económicas y la problemática racial, acercándoles a estrellas del baloncesto que conviven sin importar el color de la piel y, sobre todo, comparten valores integradores. Todo ello en el marco del Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana de Estados Unidos.

Al final del viaje y antes de regresar a San Francisco, 'Durantula' sentenció a los jugadores locales con una tarjeta de 32 puntos y Curry sumó 25 tantos para certificar su séptima victoria en los ocho partidos precedentes y dejar a los Wizards, que cayeron por un digno 101-109 sin la influencia de Bradley Beal, su máxima referencia atacante, que fue secado por Klay Thompson, el elemento más solidario y sacrificado por el bien común sobre la cancha.

TEMAS RELACIONADOS: