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El presidente sudanés no asume su responsabilidad en el genocidio

la onu se retira de la zona

Lunes 14 de julio de 2008
Sudán rechazó hoy la competencia legal de la Corte Penal Internacional (CPI), después de que su fiscal jefe, Luis Moreno Ocampo, acusara al presidente sudanés, Omar Hasán al Bachir, por los crímenes cometidos en Darfur, en el oeste del país. "Sudán no aceptó incorporarse a la CPI, por lo que ésta no tiene autoridad sobre Sudán y sus instituciones", aseguró el vicepresidente sudanés, Ali Ozman Mohamed Taha, en una rueda de prensa en Jartum.

El Tribunal Penal Internacional (CPI) ha acusado este lunes al presidente sudanés de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio en Darfur, donde han muerto más de 300.000 personas en cinco años de conflicto. Horas después, la ONU y la Unión Africana han anunciado la "suspensión indefinida" de su misión militar conjunta en la zona.

Acusación del Tribunal Penal Internacional

Moreno Ocampo ha presentado a los jueces el resultado de su segunda investigación en Darfur y serán los magistrados de la sala preliminar de la TPI quienes tendrán que decidir ahora si las pruebas constituyen una base razonable para hacer efectiva la orden de arresto contra el presidente de Sudán. De esta forma, Bachir se convierte en el tercer presidente en ejercicio en ser objeto de un proceso judicial internacional.

Los enfrentamientos en Darfur, región occidental de Sudán fronteriza con Chad, se han cobrado miles de muertos y han ocasionado unos dos millones y medio de desplazados a campos de refugiados dentro y fuera del país, en lo que la ONU ha definido como uno de los peores desastres humanitarios de este siglo.

La misión militar conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) han anunciado la "suspensión indefinida" de sus actividades como prevención ante un posible brote de la violencia tras la orden de detención contra el presidente sudanés.

En un comunicado difundido en Jartum, la UNAMID pidió a sus miembros presentes en Darfur, oeste del país, que no salgan de sus casas y elevó la emergencia hasta el nivel 3, uno por debajo del máximo. Fuentes de la ONU han declarado que algunos de sus empleados en Jartum ya han sido trasladados a Juba, capital del sur de Sudán, como parte las medidas preventivas.

Asimismo, fuentes del aeropuerto de Jartum explicaron que en las últimas horas se ha disparado el número de reservas por parte de occidentales expatriados para abandonar el país lo antes posible. Mientras, la misión de los cascos azules en el sur de Sudán (UNMIS) también suspendió sus actividades por las mismas razones en anticipación a una eventual reacción violenta por parte de los seguidores de Bachir.

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