Editorial

Alemania se salva del populismo; Italia, no

Lunes 05 de marzo de 2018

El populismo xenófobo es la gran amenaza para la estabilidad de la UE. Los partidos euroescépticos, tanto de extrema izquierda como de extrema derecha, han encontrado una mina de votos en la mala gestión de los distintos Gobiernos ante las oleadas de inmigrantes que entran en Europa.

La tragedia de la inmigración castigó a los dos grandes partidos alemanes en las elecciones de hace seis meses, lo que les ha obligado a reeditar la Gran Coalición. En Italia, en las elecciones generales celebradas este domingo, el Movimiento 5 Estrellas y La Liga, populismo de izquierda y de derecha, han obtenido un espectacular incremento en sus resultados.

En Alemania el sentido de Estado de Merkel y Shulz, y ante el auge del partido populista de derechas AfD, ha desembocado en un nuevo acuerdo de Gran Coalición que este domingo ha sido apoyado por el 66 por ciento de la militancia del SPD, último escollo para sellar el pacto de Gobierno. Europa, y en especial Macron, se han felicitado por el desbloqueo de la situación que va a permitir que la UE emprenda las reformas económicas y monetarias pendientes. Los líderes del CDU y del SPD se han visto obligados a sacrificar buena parte de sus programas electorales. El partido de Merkel, por ejemplo, cede la cartera de Finanzas, mientras que Shulz ha tenido que renunciar a su promesa de no reeditar la Gran Coalición. Pero el resultado final despeja el futuro político de Alemania y de Europa.

En Italia, en cambio, a falta de que se cierre el escrutinio mañana martes, los sondeos auguran un escenario sin mayorías absolutas y en que los grandes vencedores serían el Movimiento 5 Estrellas de Luigi di Magio y la Liga Norte de Matteo Salvini. El partido populista de izquierdas fundado por Bepe Grillo ha ganado claramente las elecciones al superar el 30 por ciento de los votos, mientras el partido de extrema derecha ha superado al liderado por Berlusconi, con el que supuestamente pactaría para gobernar, aunque de momento no lograrían la mayoría absoluta necesaria.

Italia, al igual que Alemania y España, sufre las consecuencias del fin del bipartidismo y del clarísimo avance de las fuerzas radicales. Los primeros resultados apuntan que nadie logrará una mayoría por sí solo. El Movimiento 5 Estrellas crece de manera espectacular, pero la coalición de centroderecha, con una Liga que logra el sorpasso a Forza Italia, se adelantaría sin lograr tampoco los asientos necesarios. Se abre un complejo escenario, el menos deseado por la UE, en el que las opciones moderadas se derrumban en la tercera economía de la zona euro.

Se confirma así el derrumbe de las fuerzas de centro y una situación de bloqueo. El Movimiento 5 Estrellas gana las elecciones con un gran resultado, pero no será capaz de llegar a la mayoría necesaria. La coalición de centroderecha superaría en más de seis puntos al partido de Grillo, pero su resultado, peor de lo esperado, tampoco ayudaría a desbloquear la contienda y debería buscar más socios si quiere gobernar.

El bloqueo político, pues, se cierne sobre Italia, un nuevo revés para la necesaria estabilidad de la UE. Alemania, en cambio, se prepara para reeditar esa Gran Coalición que beneficiará al país germano y a la propia UE. La cara y la cruz del futuro de Europa.