Durante la conferencia "Las asociaciones para la recuperación de la memoria histórica, ¿una cuestión generacional?", dentro del ciclo "La memoria histórica. La dignidad de los represaliados y movilización cívica", organizado por la Universidad de Alicante (UA), el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, ha criticado el "doble rasero" que algunas personas utilizan para valorar a las víctimas, pues "apoyan a las del terrorismo" pero "no reconocen" a los represaliados tras la Guerra Civil.
Silva ha destacado que "no se puede apoyar a las víctimas del terrorismo y luego hacer un doble rasero" y a las víctimas de la Guerra Civil "no querer reconocerlas públicamente". Igualmente considera que "no se puede querer que se quiten calles con nombres de etarras en el País Vasco" pero al mismo tiempo se mantienen "calles con nombres de algunos militares que fueron responsables de cientos de miles de asesinatos" durante la Guerra Civil.
Emilio Silva ha denunciado en su ponencia que en España se ha luchado para reconocer a las víctimas de dictaduras como la chilena o la argentina, pero no se profundiza en la propia "por miedo social, sobre todo en el ámbito rural; por acuerdos de la Transición entre la izquierda y la derecha, que creyeron que podría ser un obstáculo para la democracia, y por intereses, ya que hay sectores que se han enriquecido al abrigo de la dictadura".
"Pedimos que la labor que nosotros realizamos la haga el Estado", ha reivindicado Silva, quien ha añadido que "la sociedad no está cuidando ni está siendo justa con la gente que luchó contra la dictadura".
El ponente ha apuntado que el apoyo político a esta labor es "muy tímido" y ha asegurado que la Ley de la Memoria Histórica, que está hecha "con miedo y con temor a molestar o a dividir", "no ha servido para nada".
Hechos "gravísimos" en AlicanteEl presidente de este colectivo ha considerado "gravísimo" que el puerto de Alicante no tenga "ni una mísera placa" que recuerde los hechos que allí sucedieron en marzo de 1939, cuando miles de republicanos fueron atrapados y conducidos a campos de concentración mientras esperaban barcos para irse al exilio. "Independientemente del partido que uno sea, no se puede cerrar los ojos ante un hecho histórico y hacer como si nunca hubiera pasado, pues pretender que se olvide es vergonzoso", ha señalado Silva.
Para el ponente, "lo que sucedió en el puerto de Alicante fue una tragedia, y que un alcalde no quiera que se ponga un monumento que recuerde aquello es gravísimo".
Silva ha afirmado que el escenario de un hecho como el que sucedió en el puerto de Alicante, "en cualquier país europeo sería un lugar emblemático"; sin embargo, "hay un problema de identidad común que todavía" persiste y que es herencia de la "inercia que generó la dictadura" franquista.