El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no acudirá a la cumbre que la UE celebrará el 17 de mayo en Sofía (Bulgaria) con los países de los Balcanes si en ella participa el presidente de Kosovo.
La Unión Europea está preparando esta cumbre en la capital búlgara, y el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, a preguntas de los periodistas en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, se ha referido hoy a la posibilidad de que Rajoy no acuda a ella si participa Kosovo ya que no es un estado reconocido por España.
En concreto, los informadores se han interesado por saber si en la reunión que en ese momento estaba manteniendo Rajoy en el Palacio de la Moncloa con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se podía abordar este asunto. Méndez de Vigo ha explicado que aún no hay una "estructura" de esa cumbre del 17 de mayo en Sofía entre los líderes europeos y los de los Balcanes y, por tanto, no se sabe todavía quién va a acudir a ella.
"Estaremos a ver qué es lo que sucede. La posición del Gobierno en torno a Kosovo es clara, neta y sólida y, junto a otros cuatro países (Grecia, Rumanía, Chipre y Eslovaquia) no reconocemos a Kosovo a través de una declaración unilateral de independencia". En esa línea ha proseguido: "No lo hemos hecho en el pasado y no lo vamos a hacer en el futuro". El ministro portavoz ha insistido en todo caso que habrá que esperar a conocer detalles de la cumbre para tomar una decisión al respecto.
No obstante, fuentes del Gobierno han garantizado posteriormente que si a la mesa de la cumbre se sienta el presidente de Kosovo, Rajoy no asistirá a esa cita. "Lo tenemos claro. No vamos a estar en cualquier acto que suponga un reconocimiento explícito o implícito de Kosovo, y eso la Unión Europea lo sabe perfectamente", han recalcado estas fuentes.
Se trata, según han explicado, de una decisión acorde con lo que ha venido defendiendo España porque, al igual que en el caso de Cataluña, no puede reconocerse ningún Estado que se haya proclamado como tal con una declaración unilateral de independencia.
El Reconocimiento internacional de la independencia de Kosovo es motivo de controversia. El gobierno de Kosovo, en cuyo territorio la etnia albanesa tiene predominio numérico, declaró unilateralmente su independencia de Serbia el 17 de febrero de 2008, con el apoyo de Estados Unidos y de la mayoría de los países de la Unión Europea, instaurando la República de Kosovo. Sin embargo, Serbia aún considera la Provincia autónoma de Kosovo y Metojia como una región autónoma dentro de su propio territorio, en conformidad con su Constitución y con la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aunque no intervenga en su administración desde 1999.
Al finalizar la Guerra de Kosovo, el gobierno de la región quedó en manos de la OTAN y de la Misión de Administración Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo por mandato del citado Consejo de Seguridad.
Tras seis meses de negociaciones auspiciadas por la Unión Europea, el 19 de abril de 2013 los gobiernos de Serbia y la República de Kosovo alcanzaron un acuerdo para el establecimiento de relaciones bilaterales.